Paula, la futbolista protestona

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

03 dic 2020 . Actualizado a las 09:10 h.

Vivimos malos momentos para la protesta y la disidencia. Se combate a garrotazos, en el mejor de los casos, y en el peor con amenazas de muerte. Le está ocurriendo a la futbolista pontevedresa Paula Dapena, que se negó a participar en los actos de exaltación del también futbolista Maradona, sentándose de espaldas a la grada, y que desde entonces está siendo víctima de insultos y graves amenazas.

Pero ella sigue en sus trece. Dice que lo volvería a hacer y que no participó en el homenaje por ser el agasajado, entre otras cosas, un violador y un maltratador y porque el fútbol no se identificó con el día contra la violencia machista que se celebró dos días antes. E imagino que quienes la amenazan de muerte seguirán también en sus trece.

Y es que la pasión nos ciega. Maradona fue tan buen futbolista como infausta, por ser suave, persona. Se le perdonaron y ocultaron sus deplorables andanzas. Desde los tratos con la Camorra italiana al maltrato, las amenazas y la violencia continuada. El gran futbolista del mundo mundial, al que de forma genérica se le denomina dios, hizo cuanto le vino en gana con la connivencia y el aplauso general y sin una voz que dijese quién era en realidad. Porque desde el primer momento no se quiso distinguir entre futbolista e individuo.