La encíclica del Papa Latino (II)

OPINIÓN

(Segunda parte)

07 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Confieso haber disfrutado, hace años, al leer la Primera Parte de la encíclica Deus caritas est y, después, la Introducción de la encíclica Caritas in veritate, ambos documentos firmados por Benedicto XVI. Escribí siempre con gran admiración a «Mi bendito Benedicto»; más, al no padecer de «adoración papal», también formulé críticas. El fallo del Pontificado de Benedicto fue de comunicación, de la mala comunicación, estando muy de acuerdo con lo escrito hace años por el especialista Bernard Lecomte en el libro ¿Por qué el papa tiene mala prensa? Ese error, de antaño, no lo puede subsanar, ahora, Peter Seewald por muchos libros laudatorios que escriba, siendo el último el titulado Benedicto XVI.

Y hoy discrepancia, además del error indicado en la 1ª Parte de este artículo, existe con lo que se dice en el capítulo 64, titulado Deus Caritas est (página 864): «la globalización de la economía ha llevado al mundo, señala, a una situación difícil en la que la Iglesia debe ofrecer orientación social». La encíclica de 2005/2006 o Deus caritas est, redactada antes de la crisis de 2008, no menciona la globalización; la menciona, por el contrario, la de 2009 o Caritas in Veritate, si bien hay alguna cita sobre la globalización en un discurso de Juan Pablo II de 2001.

Se ha escrito (L´Osservatore Romano de 12 de julio de 2009) que Caritas in Veritate fue la respuesta pontificia a un momento de grave recesión económica originada, por una fuerte crisis financiera que estalló en 2008, y existiendo una crisis de valores morales. La encíclica del papa Francisco Fratelli tutti es la respuesta pontificia, inspirada en San Francisco de Asís, «santo del amor fraterno», para una fraternidad abierta y amistad social, en cuanto imperativos de Dios y del amor, y teniendo en cuenta lo ocurrido, desgraciadamente, en décadas posteriores a la gran crisis, iniciada en 2008.