Metiendo a Venezuela en la Champions


Con esta imagen, Vargas Llosa podría escribir una secuela de La fiesta del chivo. He aquí la fiesta del chavismo —Nicolás Maduro rodeado de unos ex de Honduras, España, Bolivia, Ecuador y Paraguay—, pidiendo respeto a la astracanada electoral en Venezuela. La única lectura positiva es que Maduro acabará siendo también un ex. Lo triste es que no se sabe cuándo. Lo penoso es el espectáculo que está dando nuestro ex. El hombre se niega a ver lo que hasta un ciego ve, la dictadura, el horror, el hambre. José Luis Rodríguez Zapatero, así se llama el segundo por la izquierda, es reincidente: también fue el único que, hace trece años, no vio venir la morrocotuda crisis. Mientras medio país se iba al paro, él presumía de haber metido a España en la Champions League. No hace falta recordar qué pasó después: aún se está padeciendo. Es tan espeluznante este posado en el Palacio de Miraflores que a Simón Bolívar se le ve hasta incómodo. Ay, si los lienzos hablaran.

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