Mito y realidad del confinamiento domiciliario en la tercera ola

OPINIÓN

20/04/2020 Niña en confinamiento por el COVID-19.
SOCIEDAD ESPAÑA EUROPA ASTURIAS
20/04/2020 Niña en confinamiento por el COVID-19. SOCIEDAD ESPAÑA EUROPA ASTURIAS

17 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Últimamente, mientras las restricciones de movilidad, horarios y aforos en las CCAA españolas son consideradas siempre laxas e insuficientes, cuando por el contrario si algo ha primado son las restricciones, por otra parte las decisiones de los países de nuestro entorno son calificadas siempre como confinamiento estricto, aunque no lo hayan sido e incluso hoy no lo sean tanto.

Algo similar ocurre con los datos de incidencia de la pandemia, que por sistema son peores siempre en España con respecto al resto de Europa, aunque también aquí haya habido de todo en las distintas fases de la pandemia, y en particular en esta tercera ola en que las palmas se han vuelto lanzas para los países otrora frugales que se ponían como ejemplo de contención de la pandemia. También aquí aparece una suerte de complejo de inferioridad en relación a la eficacia de centroeuropea, asiática y últimamente israelí. No acierto a entender, si se trata de ponderar a los que cuentan con los mejores datos, por qué no incluimos a buena parte del continente africano.

Es por eso que, dentro de las denominaciones más habituales en los medios de comunicación, se diferencian ya las medidas internas en España solo como «restricciones», de las medidas europeas que sistemáticamente son consideradas como «confinamientos», e incluso como confinamientos domiciliarios, en muchos casos sin serlo.