El asombroso «efecto Illa»

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

J. Hellín. POOL

28 ene 2021 . Actualizado a las 09:40 h.

Allá por marzo del año pasado, cuando percibimos el colosal tamaño de las orejas del lobo, un amigo que ocupa un alto cargo en Galicia me sondeó con una pregunta aviesa:

-¿Cuánto crees que resistirá el Gobierno ante esta plaga?

No respondí. Solo atiné a farfullar un «a ver, a ver» a modo de aplazamiento. Era una pregunta retórica: ambos intuíamos, uno como deseo y otro como fatalidad, que el Gobierno recién estrenado tenía los días o los meses contados. Salvo milagro. Las catástrofes, hasta entonces, segaban vidas humanas y causaban destrucción, pero también, de paso, fulminaban a los gobiernos que lidiaban con ellas.

Once meses después, para pasmo y asombro del observador, el ministro situado en el ojo del huracán no solo salió indemne, sino que todos le reconocen mayor tirón electoral que a quienes veían el vendaval desde la barrera. Todos, amigos, adversarios y enemigos, asumen que existe el «efecto Illa». Lo dicen las encuestas. Lo cree Sánchez, que por eso ha enviado a su ministro al polvorín catalán, y lo creen sus socios, quienes reconocen que la decisión dañará sus opciones. Pero también lo asumen la derecha y los nacionalistas: por ese motivo, para rebajar o diluir el «efecto Illa» que dan por hecho, arrecian en sus descalificaciones del ya candidato.