El vacío en Andorra

OPINIÓN

THE GREFG. Youtuber. También desde el 2018 el famoso youtuber hizo las maletas y se marchó a Andorra. En una entrevista en El Mundo admitió abiertamente que su decisión era meramente fiscal: «Donar la mitad de lo que gano porque ?amo a mi país?... no lo veo».
THE GREFG. Youtuber. También desde el 2018 el famoso youtuber hizo las maletas y se marchó a Andorra. En una entrevista en El Mundo admitió abiertamente que su decisión era meramente fiscal: «Donar la mitad de lo que gano porque ?amo a mi país?... no lo veo».

11 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Había un hombre maduro en mi barrio que se compró una moto de gran cilindrada, una Honda Goldwing de color blanco, y los sábados la sacaba de donde quiera que estuviera guardada para limpiarla en la calle meticulosamente. Se le ponía el pecho como de palomo mientras sacaba brillo al brillo. Dicen que los señores de cincuenta o más se compran una moto tan grande para poder sentir algo duro y caliente en la entrepierna de vez en cuando. Solo le vi dos veces conduciendo aquel monstruo, y hace bastante que no veo la moto por ningún lado, a saber si tanta potencia acabó con las ganas. La opulencia sobrevenida tiene estas cosas, supongo.

Uno de los youtubers emigrados voluntariamente a Andorra bajo una presión fiscal imaginaria que ni ellos se creen, tiene un Maserati aparcado y muerto de risa en un parking del microscópico país. Es el coche deportivo de gente que cree tener más de lo que tiene, que no tiene que ser necesariamente dinero. Al parecer, la normativa del pequeño país no permite que el coche circule por ahí en las condiciones en las que está, así que para lo único que sirve es para hacerse fotos con él. Todos estos desahogados más o menos hilarantes para la gente normal llevan semanas llenando tertulias de diverso pelaje, y las malas lenguas dicen que por fin Iker Jiménez ha logrado entrevistar a auténticos fantasmas. 

Aunque no sé hasta qué punto todos los emigrados voluntariamente a Andorra sin presión de ningún tipo comparten ideología, lo cierto es que da igual. Su comportamiento es exactamente el mismo. Todos se comportan como ricachos randianos, y todos tienen esa mentalidad delirante que ha aupado a Vox al Congreso: los que más tienen, los que ya han ganado todo el dinero que necesitan para vivir y alimentar a sus tataranietos, se quejan de que el estado les oprime y se exhiben como víctimas de un sistema perverso en el que todos los que no somos ellos vivimos de las subvenciones. El debate, por supuesto, es falso.