Victoria independentista, futuro abierto

OPINIÓN

Marta Perez | EFE

16 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

No se equivocaron las encuestas en esta ocasión, el denostado CIS de Tezanos prácticamente calcó el resultado en la publicada el 4 de febrero, solo minusvaloró levemente el ascenso de Vox y la caída del PP. No hubo, pues, sorpresas, aunque sean inevitables las desilusiones.

Vencieron los independentistas una vez más y lograron superar ligeramente la mitad de los votos emitidos, obtuvieron menos que en las anteriores en términos absolutos, pero eso les sucedió a los dos bloques y a todos los partidos, salvo el PSC y Vox, porque fue menor la participación, no sirve de argumento para quitar valor a su triunfo. Como en 2017, más holgada fue la mayoría de los partidarios de un referéndum de autodeterminación, que incluye a En Comú Podem. Esto muestra que el desgaste político del anterior gobierno de coalición no afectó a los sentimientos, que el encarcelamiento de sus líderes políticos refuerza.

También es cierto que la sociedad catalana sigue dividida al 50% sobre la independencia, algo que deberían tener en cuenta tanto los nacionalistas catalanes como los españoles. La novedad esperanzadora está en el buen resultado del PSC, primer partido en sufragios y empatado a escaños con ERC. Es una alternativa a la vez catalanista y no independentista, Salvador Illa lo ha dejado claro, aunque desde las cavernas se lo quiera presentar como un topo de los que buscan desmembrar España. A diferencia de Ciudadanos, no se presenta como una opción nacionalista contraria a la mayoritaria y, por eso, junto con ECP, ofrece una posibilidad de entendimiento que permita encontrar una salida política razonable a un conflicto enquistado.