¡Qué grande era el cine!


En menos de una semana han muerto dos figuras del cine español que fueron, además, dos de los rostros habituales de un programa que fue icono de las películas clásicas en TVE. El cineasta Antonio Giménez Rico y el guionista gallego Juan Antonio Porto hicieron desde ¡Qué grande es el cine! una de sus grandes aportaciones al séptimo arte, la de divulgar el conocimiento y la pasión por el celuloide a una audiencia que, sin ser mayoritaria, se hizo fiel a las noches de los lunes en La 2.

El programa que presentaba y dirigía a su antojo José Luis Garci fue un referente de TVE que empezó en 1995 con El buscavidas y terminó en el 2005 con Fresas salvajes. En la década que transcurrió entre uno y otro año, el espacio programó incontables películas de calidad contrastada que fueron auténticos descubrimientos para la audiencia y que apenas pueden encontrarse ya en la programación generalista actual más allá del Días de cine clásico rescatado por La 2.

Lo que distinguía a aquel programa era que las proyecciones iban seguidas por una tertulia de expertos, un cinefórum que alimentaba con pinceladas de erudición una charla distendida y apasionada. Había aspectos en él que hoy no pasarían los filtros. Su escasísima y esporádica representación femenina, por ejemplo, sería tan chocante como el humo del tabaco que ensuciaba el ambiente. Pero la importante misión que cumplió todavía lo tiñe de nostalgia.

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