Menos votos, menos apoyo, que no nos engañen

OPINIÓN

Con la sociedad dividida entre los que están a favor de la independencia y los que no, las catalanas son unas elecciones cruciales para la historia de la comunidad
Con la sociedad dividida entre los que están a favor de la independencia y los que no, las catalanas son unas elecciones cruciales para la historia de la comunidad Quique García | EFE

18 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Las fuerzas que apoyan el procés, y sus élites, han sufrido un nuevo retroceso, han perdido votos, muchos votos y, de nuevo, han perdido apoyo social, y, por tanto, hoy están más débiles. Esto no es una «opinión», son hechos contundentes. Es la verdad que muestran los datos.

En cuanto al número de votos, los partidos independentistas han obtenido los peores resultados en unas elecciones autonómicas. Desde que se abrió el procés en 2012 nunca les habían votado menos catalanes. Han obtenido 617.000 votos menos que en 2017, y hasta 100.000 votos menos que en 2010, en la era pre procés. No son más, son menos. No avanzan, retroceden. Y su peso en la sociedad catalana está en su cota más baja. Si las fuerzas independentistas han obtenido el 51,4% de los votos -superando por la mínima a las fuerzas no independentistas- es porque, ante la evidencia de un retroceso del procés, muchos catalanes opuestos a fraccionar España, que sí se movilizaron en 2017, no han votado en 2021. Pero aun así este porcentaje está por debajo del obtenido por Convergencia en 1992 -un máximo del 54,2% de los votos- antes de su conversión al independentismo.

Pero si lo medimos respecto al censo electoral -todas las personas con derecho a voto- aparece el auténtico grado de apoyo al independentismo en la sociedad catalana. Los votos de los partidos del procés representan el 27,7% del censo electoral. Es decir, sólo uno de cada cuatro catalanes. El 1-O movilizaron al 38,4% del censo, en 2017 les votó el 37,1%. Ahora sólo el 27,7%, más de diez puntos menos.