Biden y Trump, reencarnados en Madrid

Fernando Ónega
Fernando Ónega DESDE LA CORTE

OPINIÓN

Víctor Lerena | Efe

23 mar 2021 . Actualizado a las 08:56 h.

Todo empieza a ser intrigante en las elecciones de la Comunidad de Madrid. No hay un solo partido que no aporte un gramo de suspense: el PP, con su candidata casi nacionalista madrileña, Isabel Díaz Ayuso, crecida en el agravio estatal de Pedro Sánchez; Ciudadanos, que se juega su futuro a vida o muerte; Vox, que tendrá su oportunidad de romper el estigma y ser partido de gobierno; Más Madrid, que desafía a Podemos y le puede quitar la primacía; Podemos, que se juega la carrera política de su líder; el PSOE, que sufrió episodios tan oscuros como el tamayazo. Y, por si faltara algo, la campaña de Ángel Gabilondo se dirige desde la Moncloa, como si se jugase la presidencia del Gobierno español.

Habrá tiempo para hablar de todo eso y, singularmente, del fenómeno Ayuso, que será estudiado en las facultades de Ciencias Políticas. Hoy me quiero fijar en lo más sonoro que se ha visto y oído en los primeros compases de la precampaña: dos modelos de izquierda que son todo un retrato de dos formas de entender la política e incluso la convivencia en este país. Son el vídeo de Ángel Gabilondo, que busca un perfil positivo del candidato que no responde al esquema clásico de los candidatos en España, y las primeras palabras de Pablo Iglesias después de su anuncio de concurrir a las elecciones. Parece que siguen el modelo de las últimas elecciones americanas.

Gabilondo quiere ser la reencarnación Biden y de Rajoy en la misma persona: un señor mayor, poco dotado para el insulto y la provocación en el mitin, que no arrollará por su simpatía, pero se presenta como el símbolo de la moderación. Si Biden buscó ser la antítesis de Trump, Gabilondo pretende ser lo contrario de Pablo Iglesias: «Soso, serio y formal». Como Rajoy, cuyo eslogan fue «España en serio”», propone «Gobernar en serio». A lo máximo que llega en el vídeo de presentación es a hablar de «extrema derecha», porque alguien pensó que, si Ayuso mantiene su «comunismo o libertad», la alternativa del PSOE es «Madrid o extrema derecha».