La verdad del cordón sanitario

Fernando Ónega
Fernando Ónega DESDE LA CORTE

OPINIÓN

Alejandro Martínez Vélez | Europa Press

28 abr 2021 . Actualizado a las 10:45 h.

Les propongo un juego político tan inocente como ingenuo. Supongamos que sea verdad lo que dicen los partidos de la izquierda madrileña sobre Santiago Abascal, Rocío Monasterio y demás dirigentes de Vox: son unos fascistas y su partido es la última creación del fascismo del siglo XXI. Yo no lo creo, pero supongámoslo. En consecuencia, es procedente lo que dice Ángel Gabilondo en el sentido de hacerles un cordón sanitario, como el que en su día le hicieron al PP en el recordado Pacto del Tinell. Es procedente, incluso, lo que insinuó Pedro Sánchez: han traspasado una línea y es la última vez que la traspasan, lo cual algunos hemos interpretado como amenaza de aplicación de la Ley de Partidos para ilegalizarlos. 

Supongamos, al mismo tiempo, que Isabel Díaz Ayuso consigue el 4 de mayo la abultada victoria que le anuncian las encuestas, entre 59 y 60 escaños. Sería un resultado magnífico, porque supondría duplicar el número de diputados que hasta ahora tenía en la Asamblea. Pero, como la mayoría absoluta está en 69, le faltan 9 o 10 escaños.

La costumbre parlamentaria diría que es legal quitarle la presidencia si la izquierda tiene un escaño más que ella. Pero, si no hubiera una lucha descarnada por el poder, también tendría sentido hacer la siguiente reflexión: si Ayuso tiene más del doble de votos que el partido siguiente (el PSOE, al que se atribuyen 28 escaños) sería un magnífico ejemplo ético decirle: usted es la preferida de los madrileños, vamos a dejarla gobernar. Al fin y al cabo, solo es para dos años.