Ni vacío ni caos, solo la salida de una dura pandemia. Sobra catastrofismo

OPINIÓN

Imagen de archivo de una UCI instalada en el gimnasio del HUCA de Oviedo en la segunda ola
Imagen de archivo de una UCI instalada en el gimnasio del HUCA de Oviedo en la segunda ola José Luis Cereijido

14 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Con el final del estado de alarma surgen las celebraciones desproporcionadas y prematuras en la calle, como si del final de la pandemia se tratase. La respuesta contenida de los sanitarios es la llamada a la prudencia ante la todavía alta incidencia de la pandemia, la situación de las camas hospitalarias y las UCIs, en particular en algunas CCAA como Euskadi o Madrid.

Sin embargo, y paradójicamente, la misma oposición conservadora que ha cuestionado desde un principio las declaraciones de estado de alarma, cuanto menos por la limitación de la libertad de movimientos de la ciudadanía, sino por la acción u omisión «criminal» del gobierno, ahora exige su continuidad, reprochándole un supuesto vacío normativo y como consecuencia el denominado caos jurídico y judicial. La exageración, que no falte.

De nuevo, asistimos a la política populista y la infodemia, con sus maniqueos, que polarizan y confunden a los ciudadanos protagonizando la otra cara de la pandemia. Tal y como si nada hubiese cambiado como consecuencia del cansancio de más de un año de pandemia y de la rápida vacunación en España y en Europa, tanto en la expectativa de la salida definitiva de la pandemia, como en la cara vez mayor conciencia post pandémica de la ciudadanía. Algo a tener en cuenta.