Sobre la fundación Selgas

Adrián Pumares

OPINIÓN

Anibal vencedor contempla por primera vez Italia desde los Alpes (detalle) de Goya.
Anibal vencedor contempla por primera vez Italia desde los Alpes (detalle) de Goya.

23 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Fue hace ya muchos años cuando, acompañado de mis padres, visité por primera los jardines de la Quinta de Selgas, en El Pitu, concejo de Cudillero. Además de quedarme maravillado con aquellos espléndidos jardines, declarados los más importantes de España por la Fundación Amigos del Botánico, hubo dos hechos que me marcaron en aquella visita: por un lado, lo que le costó a mi padre lograr que toda la familia pudiésemos entrar a contemplarlos, puesto que, permanentemente, la Quinta de los Selgas estaba cerrada, sin que hubiese un horario o un número de atención con el que poder concertar una visita.

La otra circunstancia que me llamó enormemente la atención fueron las absurdas restricciones y condiciones en las que había que realizar la visita: además de tener que dejar todas las pertenencias en una taquilla, estaba totalmente prohibido realizar fotografías en los jardines del palacio. Muchos años después, hace apenas unas semanas, y ya como diputado, recordé aquel comportamiento del personal del palacio que había vivido siendo un niño, cuando me conminaron a abandonar los exteriores de la Quinta de Selgas, instándome además a borrar las grabaciones que pudiese haber hecho.

Fue después de esa primera visita cuando comencé a indagar acerca de aquel palacio y de aquellos jardines, descubriendo que la Quinta de los Selgas fue edificada, entre los años 1880 y 1895, por los hermanos Ezequiel y Fortunato Selgas Albuerne, que eran originarios de allí. Ezequiel se casó y murió sin descendencia, mientras que Fortunato contrajo matrimonio con María Marín Gisbert y tuvo tres hijos: José, y Ezequiel y Juan Selgas Marín. Mientras que el primero falleció muy joven, los dos últimos se casaron con las hermanas Carmen y Manuela Fagalde Herce, fallecidas en 1992 y 1991 respectivamente. Al no dejar descendencia, todos los bienes de la familia Selgas-Fagalde pasaron a ser administrados por una Fundación, con sede en Madrid y presidida desde su creación por el abogado Gregorio Peña Varona. Por expreso deseo de las hermanas Carmen y Manuela, en el patronato de la fundación están representados, el Gobierno del Principado de Asturias, el Ayuntamiento de Cudillero, la Universidad de Oviedo y la Iglesia asturiana.