Vivimos una profunda transformación de nuestra sociedad. Tal vez todavía no seamos lo suficientemente conscientes, pero estos cambios que estamos experimentando serán probablemente de mayor calado y más rápidos que los derivados de la revolución industrial en su momento. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de big data, inteligencia artificial, internet de las cosas, 5G, ciberseguridad, edge computing, computación cuántica, etc.? Son conceptos que se están incorporando a nuestra vida diaria, que ya son una realidad. Si asomarse a este mundo tecnológico le da vértigo, no se preocupe, nos pasa a todos y todas. Es un temor natural, una resistencia al cambio.
Intentaré dar respuesta a algunas preguntas que nos pueden surgir: ¿hacia dónde vamos?, ¿qué Asturias queremos en un futuro próximo? ¿Es esto una moda pasajera o ha venido para quedarse? Lo primero que hay que destacar es que el vértigo que sufrimos se debe a dos aspectos principalmente. Por un lado, la cantidad de cambios que se están dando de forma simultánea: en nuestros trabajos, nuestra educación, ocio, forma de comunicarnos… Y en segundo lugar, por la gran velocidad a la que se están dando estos cambios. No tenemos acceso al 5G y ya nos hablan del 6G.
Y comienzo por la última pregunta. No, no es una moda pasajera. Se trata de la transformación digital de la sociedad tal y como la conocemos, y ha venido para quedarse. La pandemia y el confinamiento han aumentado nuestra dependencia de las tecnologías y esto acelerará el cambio.
¿Hacia dónde vamos? Claramente hacia una nueva sociedad hiperconectada, tecnológica y en constante evolución. La transformación digital es un proceso sin fin que requiere pensar más en futuro y no en presente, no tener miedo al fracaso y erradicar los inmovilismos. Pensar en nuevos modelos de gestión, de liderazgo y de gobernanza.
¿Qué Asturias queremos? La Asturias del siglo XXI tiene que ser una Asturias acorde con los tiempos, que tenga una industria sostenible y digital, que resulte atractiva para venir a emprender, con oportunidades en estos nuevos nichos de mercado, con su grandísimo talento para adaptarse a los cambios. Caminamos hacia una Asturias que sea emblema del paraíso digital.
Para qué nos servirá esta Asturias digital e hiperconectada, ¿qué nos aporta el 5G, el 6G o el internet de las cosas, por citar alguna tecnología? Que nuestra región cuente con una buena conectividad y cobertura nos brindará oportunidades en la sensorización de nuestros modelos productivos, por ejemplo. Esto es importante para poder ser más eficientes y optimizar por tanto nuestro tiempo.
¿Se imagina poder sensorizar su empresa, una ganadería, o usted mismo? Esto nos permitiría avanzar en el cuidado de las personas o predecir patologías antes de que aparezcan. Nos permitiría saber a qué horas resulta más eficiente dar de comer a nuestro ganado, saber con qué alimentación se produce más leche y en qué condiciones.
A nivel particular, nos permitirá navegar a mayor velocidad accediendo a más contenidos. Nos permitirá tener nuevos modelos educativos, un ocio diferente y más global. ¿Se imagina ver un partido desde casa y poder elegir en tiempo real la cámara con la que quiere ver una imagen? Pues esto es en definitiva 5G, internet de las cosas y big data por ir desgranando alguno de los conceptos enumerados anteriormente.
¿Se imagina a su nevera haciendo un pedido directo al supermercado, sabiendo que a usted le gusta cenar los viernes determinado alimento? Pues, sería un ejemplo de inteligencia artificial. Una máquina aprendiendo por observación y estudio de patrones y datos. Si esto lo elevamos a la industria, podríamos predecir averías, excesos de consumo, y todo gracias al aprendizaje de la propia máquina (esto es machine learning, que también es probable que haya oído este concepto).
En cuanto a velocidades de procesamiento, ¿Se acuerda del Pentium II, del 486? Ahora vemos una generación de microprocesadores que son capaces de hacer en menos tiempo y con menos energía lo que antes se podían tardar horas. Pues imagínese poder hacer millones de operaciones en segundos. A esto lo llamamos computación cuántica. No deben asustarnos los términos. ¿Sabe que su móvil es muchísimo más potente que alguno de los viejos ordenadores que comentamos?
Todos estos cambios y muchísimos más que nos quedan por delante son sólo el principio. A esto es lo que llamamos transformación digital. Y como decía, los cambios han llegado para quedarse. Y es importante estar abiertos a esta nueva revolución, porque está planteada para hacernos la vida más sencilla, para facilitarnos nuestro trabajo, para que nuestras empresas sean más eficientes y más competitivas.
Yo quiero una Asturias así, ¿Y usted?
Iván Aitor Lucas del Amo - Director general de Innovación, Investigación y Transformación Digital
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