Bienvenida, Ursula

Fernando Salgado
fernando salgado LA QUILLA

OPINIÓN

POOL

17 jun 2021 . Actualizado a las 09:02 h.

Todos hemos recibido en nuestra casa visitas esperadas, programadas de antemano, y visitas inesperadas, agradables o indeseables. Oportunas, porque nos encuentran acicalados y en perfecto estado de revista, e inoportunas, porque nos pillan en bragas y con los cacharros acumulados en el fregadero. Y hay visitas que anhelamos fervientemente y nunca, para nuestra frustración, suena el timbre.

A esta última categoría, la del primo rico de América que debería llegar para arrancarnos de la miseria, pertenece la descrita por Luis García Berlanga en su obra maestra: Bienvenido, míster Marshall. El Plan Marshall, diseñado para levantar la paletilla a los países europeos destrozados por la guerra, pasó a toda prisa, sin detenerse, por Villar del Río. Por cierto, existe en la película una escena censurada que no sé por qué me recuerda al Zapatero que retiró las tropas españolas de Irak: la bandera estadounidense hundiéndose en la acequia.

La visita indeseable se produjo en la noche del 23 de agosto del año 2012. Varios hombres de negro, representantes de la Troika, venían a cobrar la factura del rescate a la banca. No a descuartizarnos, como en El mercader de Venecia, pero casi. En aquel entonces, como castigo por haber vivido por encima de nuestras posibilidades, se nos obligó a apretarnos el cinturón: devaluación salarial, recortes en sanidad y educación, congelación de las pensiones y otras menudencias. La austeridad como receta infalible para acentuar la crisis, enterrar la generación que dejamos en la cuneta y retrasar la recuperación.