Sin industria propia no hay España

Eduardo Madroñal Pedraza

OPINIÓN

19 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La situación en Alcoa-San Cibrao se encuentra en un momento complejo y fluido, por eso los trabajadores continúan movilizados y dispuestos a seguir aprovechando todas las posibilidades para defender sus puestos de trabajo. Hay empresas dispuestas a comprar, pero Alcoa no quiere vender, quiere que el gobierno español sea comprador intermediario para que realice después la elección y la venta. El sector del aluminio es básico en un plan de reindustrialización, pero los fondos europeos no llegan para esto. Las cinco claves del destino de Alcoa-San Cibrao.

Hay compradores

Y son empresas con proyecto industrial, entre las interesadas se encuentran dos del sector del aluminio -Sidenor, española, y Aludium, extranjera- y otras cuatro multinacionales, que son Liberty, Metalcorp, Aldel y Trafigura -conglomerado multinacional con minas y fundiciones y comerciante de metales. Estas compañías tienen solvencia y envergadura económica. No como el fondo suizo Parter y el Grupo Riesgo, compradoras de las plantas de A Coruña y Avilés (ahora Alu Ibérica), que se encuentran sometidas -junto con Alcoa- a un proceso judicial por venta fraudulenta.

Aquí hay claramente dos caminos. Uno es seguir aceptando empresas extranjeras sin garantías consolidadas para la continuidad del desarrollo industrial de nuestro país y manteniendo nuestra dependencia. Y otro es apostar por una empresa española integrada en el tejido industrial de nuestro país.