Puertas, ventanas y divorcios

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

SANDRA ALONSO

Dice un refrán que «cuando el dinero sale por la puerta, el amor salta por la ventana» Viene a cuento debido a que la incuestionable crisis económica que ha traído aparejada la pandemia ha motivado que el número de rupturas matrimoniales haya aumentado. Evidentemente hay parejas a las que las consecuencias económicas del covid no les han afectado. Funcionarios, pensionistas, personas con ahorros suficientes, etcétera. Pero a la inmensa mayoría de la población le ha tocado muy de cerca. Son miles y miles los matrimonios que hace dos años ni se imaginaban que pudieran estar en la actualidad a punto de iniciar caminos diferentes. La estabilidad económica hace la convivencia mucho más llevadera y los problemas con dinero son menos problemas. Por otra parte, aquellos que siempre llevaron una vida sin restricciones económicas y se encuentran de repente sin trabajo son firmes aspirantes a comenzar una cadena interminable de discusiones que les aboque irremediablemente al divorcio. No poder salir a tomar unas cañas por indicación de nuestras autoridades sanitarias es una cosa y otra muy distinta es no hacerlo por no disponer de dinero. Súmesele a eso el colegio de los niños, hipoteca y demás gastos que toda familia tiene y las preocupaciones se hacen insostenibles. Quienes en esta situación se encuentren, y no hayan presentado papel alguno en el juzgado, mantengan la calma. No porque lo repita hasta la saciedad el presidente Sánchez. Ya sabemos que cuando habla sube el pan y ya era lo que nos faltaba. Simplemente hagamos caso al dicho de que «Dios aprieta pero no ahorca».