Dicen que la izquierda no tiene derecho a gobernar ni a vacaciones

OPINIÓN

María Pedreda

Cuando la derecha se opone a todo, incluso a las vacaciones del gobierno

13 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Siempre se dice que la actividad política se detiene cuando lo hacen los parlamentos y que el período de inactividad previsto en la Constitución y en el reglamento de las cámaras como período extraordinario es excesivo.

Todo esto se ha visto acentuado en la década populista por la desafección, la desconfianza y la demagogia antipolítica que se empeña en degradar la imagen de la política como una actividad pública de bandería al margen del mérito, movida solo por intereses partidistas y con privilegios carentes del esfuerzo y la responsabilidad consiguientes del resto de la sociedad civil.

Es cierto que una parte del descrédito nos lo hemos ganado a pulso, sobre todo con los reiterados casos de corrupción, que en todo caso no son muy diferentes del resto de la sociedad, pero sobre todo con una respuesta parcial que aún hoy sigue siendo muy poco ejemplar, basada en una actitud cínica de manga ancha para los casos propios y muy estrecha para los casos ajenos.