El confinamiento ilegal

OPINIÓN

15 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Sentencia y votos particulares

 (1ª Parte) 

I.- Introducción:

La llamada «gente común», también denominada «el hombre/la mujer de la calle», que en inglés, con exactitud, se denominan el ordinary people, no  comprenden que haya tantas discusiones, tanta palabrería o guirigay con opiniones contrapuestas y confusas, acerca de si la declaración del estado de alarma por el Gobierno de España, Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo, para la gestión de la situación de crisis sanitaria causada por el COVID-19, fue legal o ilegal, bien en todo o sólo en parte. La Sentencia del Tribunal Constitucional, número 148/2021, de 14 de julio, no resolvió las dudas ni terminaron los debates, declarado inconstitucional el confinamiento domiciliario, que «impuso» Pedro Sánchez. La sentencia de los once jueces de la jurisdicción constitucional no trajo paz y añadió más leña al fuego, ya declarado, por unos y por otros.  

Y la «gente común» no lo puede comprender, pues saber cuándo se ha de decretar, en situaciones de emergencia, si el estado de alarma o el estado de excepción, considera que debería ser asunto elemental. ¿Si eso no se sabe, siendo tan importante ?se preguntan- qué es lo que realmente se sabe? ¿Para qué ?también se preguntan- tenemos tantos consejos y consejeros de Estado, y tan lindos constitucionalistas y abogados, unos, habiendo obtenido sus títulos en difíciles oposiciones, y otros, simplemente, por «su cara bonita» o con privilegios de endogamias? Todo tiene su explicación, incluso lo absurdo; y si no se da con ella, con la explicación, pues no importa, siempre quedará culpar todo al azar, aunque a precio muy caro, el del descrédito.

Pero aquí, periódico digital (La Voz de Asturias), que estamos en un rincón de opinión pensada, no de mero pasatiempo o tarea de simples aficionados, hemos de razonar, y contribuir a que la «gente común» entienda hasta lo incomprensible. A la pregunta del porqué y de los porqués de tanto barullo o fregado, que si lo legal hubiese sido el estado de excepción en vez del estado de alarma, en cuestiones, como dijimos, en teoría tan elementales, caben varias explicaciones, también un sin número de ellas, pero ahora quedamos con dos: la A y la B, que ya son suficientes para reflexionar despacio.