Covid: defensa de la vacuna obligatoria

Roberto Blanco Valdés
Roberto L. Blanco Valdés EL OJO PÚBLICO

OPINIÓN

Jorge Gil | Europa Press

18 ago 2021 . Actualizado a las 09:43 h.

Tras diez meses de vacunación masiva contra el covid, cuando 2.400 millones de personas han recibido ya al menos una dosis, dos cosas parecen absolutamente claras: que la evidente eficacia de las vacunas contra el virus ha evitado lo que hubiera sido una catástrofe de dimensiones planetarias; y que las vacunas que se están utilizando donde hay controles de seguridad independientes y solventes son seguras, de modo que sus peligros, estadísticamente despreciables, son infinitamente menores que los de contraer la enfermedad sin estar inmunizado.

Es cierto que sigue habiendo charlatanes que, pese a tan rotundas evidencias, dicen majaderías, propalan bulos y hacen un daño inmenso a través de las redes, donde personajes como el conocido virólogo Miguel Bosé se dedican a ganar notoriedad a costa de la salud de sus indefensos seguidores.

Toda esa basura, de igual valor a la de las profecías de Nostradamus, ha conseguido sin embargo adeptos que se niegan a vacunarse, lo que plantea una cuestión que debemos afrontar ya con coraje y transparencia: ¿debe ser obligatorio vacunarse, y, en caso de respuesta positiva, con qué consecuencias y dentro de qué limites?