Radiografías

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

SPENCER PLATTPOOL

21 ago 2021 . Actualizado a las 10:37 h.

Recuerdo a menudo estos días a aquel jefe de traumatología de un afamado hospital madrileño que perdió la cabeza: sus colegas y subordinados se dieron cuenta cuando empezó a rechazar pruebas radiológicas al grito de que solo quería ver «radiografías sin problemas». No doy más detalles porque es una historia de segunda o tercera mano. Parece un chiste, claro: ¿para qué sirve un traumatólogo que nada quiere saber de fracturas, ni de fisuras, ni de vértebras desgastadas, ni de artritis en los dedos o de tendones averiados? ¿Para qué un gestor que analiza los balances cuando son positivos y, si no, los descarta o los inventa? Ocurre con la política, con la empresa, con el periodismo.

El sábado pasado mencioné aquí al exgobernador de Nueva York Andrew Cuomo, a quien llamé Mario, que es el nombre de su padre. Disculpen el lapsus. Decía que Cuomo tuvo que irse no por su pésima gestión de la pandemia, tolerada y hasta festejada por los medios, sino por acusaciones de acoso sexual. Entonces, otro protegido por la prensa dejó de estarlo. Ningún periódico se ha molestado, por ejemplo, en comprobar si es cierto que su principal acusadora, en su época universitaria, demandó por abuso a un compañero, consiguió que lo expulsaran antes de graduarse y retiró la demanda. Ni el extraño proceder de la fiscalía, que también tiene antecedentes en una maniobra del propio Cuomo, siendo fiscal del Estado, contra el gobernador que le precedió.

Nada de eso ha salido en los medios todavía. No defiendo a Cuomo. Ha quedado atrapado entre su ambición y sus contradicciones. Un final frecuente para quienes prefieren ignorar las radiografías con problemas. O los problemas de las radiografías.