El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, y el primer teniente alcalde, Nacho Cuesta, en una rueda de prensa. ARCHIVO
El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, y el primer teniente alcalde, Nacho Cuesta, en una rueda de prensa. ARCHIVO J.L.Cereijido | EFE

10 sep 2021 . Actualizado a las 08:46 h.

A lo largo de nuestra vida ocurren muchas cosas. En ese tránsito que va desde que nacemos hasta que nos morimos tomamos decisiones difíciles, cometemos errores pequeños y enormes y también, en algún caso, la suerte nos da un respiro y nos anima a seguir adelante. Lo que peor podemos hacer es mentir, y además hay que tener claro que a veces esa actitud no solamente nos perjudica a nosotros mismos, sino al conjunto de la sociedad. Podemos poner a modo de ejemplo lo que ha pasado con la denuncia falsa de una persona que dijo haber recibido una agresión homófoba en Malasaña por parte de ocho encapuchados. Esta situación es puntual, y hay que remarcarlo así, porque hay otros 743 casos que sí han ocurrido este año y no pueden quedar impunes.

Lo malo es que el daño está hecho, y algo así solo le sirve de ayuda a quienes aprovechan cualquier oportunidad para introducir su discurso contra el colectivo LGTBI, queriendo confundir que defienden que se cumpla la presunción de inocencia cuando realmente son ellos mismos los primeros que se la saltan contra colectivos que no son de su agrado (como los inmigrantes). 

Hoy comienzan las fiestas de San Mateo. Sin duda la COVID-19 sigue marcando nuestras vidas y no se podrá hacer todo lo que nos gustaría, pero es nuestro deber preservar la salud de todas y de todos y, por tanto, se han de cumplir unas reglas para evitar la propagación de los contagios. El bipartito ha tomado la decisión este año de poner en marcha un nuevo modelo con una visión claramente mercantilista y ajeno totalmente a la participación ciudadana.

Tras 38 años siendo la esencia y la característica singular de nuestros festejos, la derecha ha expulsado a los tradicionales chiringuitos regentados por asociaciones vecinales, culturales, deportivas y sociales. El daño que hacen el PP y Ciudadanos es importante, y ver veremos qué dicen los tribunales finalmente, porque en caso de no darle la razón al bipartito puede provocarle al Ayuntamiento más de un problema económico. En cualquier caso, estamos ante la más clara muestra de que para el señor Canteli las fiestas no son de todas y de todos, y es una pena que el consenso político y social que se consiguió a partir de 1983 se haya roto por puro sectarismo. 

A nivel nacional continúa el bloqueo de la oposición para renovar el Consejo General del Poder Judicial. Casado se ha sacado ahora de la manga que quiere una reforma del órgano de gobierno de los jueces antes de proceder a elegir a los nuevos miembros porque no se fía de Pedro Sánchez. Se ve que para el líder de la oposición los 1.000 días que se llevan de parálisis no son lo prioritario. El daño que hace la derecha es gigante, porque no solamente se sitúan fuera de la Constitución que dicen defender, sino que además contribuyen al desprestigio de las instituciones mostrando su nula responsabilidad y sentido de Estado.