Nos vamos acostumbrando

Álvaro Boro

OPINIÓN

Fiestas de San Mateo
Fiestas de San Mateo Ayuntamiento de Oviedo

Tengo curiosidad en saber cómo estuvo lo de Jorge Javier en el Filarmónica, pero pregunto y pregunto y nadie sabe nada. Para no ir nadie ni saber nada, bien que acabó las entradas y tuvo que ampliar un día más. No sé qué me da que por vergüenza cultureta muchos se callan. Pues yo quería ver lo de Jorgeja, por curiosidad y por ver qué es lo que cuenta de Séneca este pequeño dictador. Quizá ahora que el programa no le va tan bien y Vasile le empieza a poner la pierna encima haya encontrado un filón en convertirse en una especie de James Rhodes de la filosofía. De Bueno a Vázquez: degenerando.

Los del tiempo parece que no dan una, se posponen los vermús y luego un día de despatarre. Estoy empezando a dudar si es una táctica de Barbón para que no se apelotone la gente. El alcalde hizo balance del fin de semana, y lo calificó como positivo. Luego pidió a los jóvenes que bebieran en los bares y después se fueran a sus casas, como si fueran sólo ellos los que beben y luego siguen por ahí tratando de buscar cualquier subterfugio donde alargar la noche hasta la mañana. Que haberlos haylos. Libertá para los que toman algo, y más si ya están entrados en años.

Ya nos hemos acostumbrado al olor a pis, vomitadas, criollo y frituras de dudosa calidad; que no es otra cosa que el olor de la fiesta. Qué susto me di cuando me vi al lado de unos nacionales a caballo, la policía montada del Canadá o de Canteli. Es que a mí el exceso de policía y control no me va nada, no porque lo que tenga que esconder o esté en contra de las fuerzas del orden, más bien porque creo en el individuo y su libertad: el estado cuanto menos es más.

Pasan los días, avanzan las fiestas y aún se notan los rasguños del fin de semana anterior. Mañana será mejor, pero contaremos ya con un día menos. No dejen para mañana lo que puedan salir hoy.