La libertad del lobo es la solución

OPINIÓN

Lobo ibérico.
Lobo ibérico. Ana Retamero

30 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El lobo no es culpable de los males que se le achacan.

Parece que aún hay mentes que siguen haciendo uso de los viejos modelos reduccionistas y conciben al lobo simplemente una alimaña a exterminar, por las posibles bajas que desencadena en la cabaña ganadera, por escasas que éstas sean. Por ejemplo, en Asturias los daños oscilan entre el 0,5% y el 0,7%, teniendo en cuenta que la ganadería en extensivo tiene una mortalidad anual entre el 3% y el 5%, según datos oficiales ofrecidos por el Principado de Asturias; en Picos de Europa, zona de mayor conflicto en esta comunidad es del 0,3%. Para nada tenemos en cuenta el bien común que desempeña la especie dentro del territorio que habita, que es mucho y de gran importancia para animales humanos y no humanos.

Esto no interesa, en cambio, perpetuarse en el poder, tranquilizando al sector de la población que está directamente afectada por lobo, los ganaderos, ¡sí! Proporcionar carnaza al lobby de los cazadores, también.

Y lo que es mejor, el ganadero no quiere reconocerlo, pero puede ser uno de los principales beneficiados de su presencia. El lobo ejerce de regulador del entorno, contribuye a la eliminación de los especímenes más débiles o enfermos, lo que reduce el impacto de enfermedades como la tuberculosis, que diezman los rebaños cada año.