Abismo social, pocos a costa de muchos

OPINIÓN

Pilar Canicoba

22 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Los ingresos del 10% más rico multiplica por seis los que obtiene la mitad de la humanidad. Y esta escandalosa cifra se multiplica hasta 38 veces cuando miramos la propiedad sobre la riqueza mundial. Mientras el selecto club del 10% más rico acumula el 76% de la riqueza global, casi toda, la mitad de la humanidad solo posee el 2%, es decir, casi nada.

Marx ya estableció como bajo el capitalismo la tendencia inevitable es a que la propiedad sobre la riqueza que el conjunto de la sociedad produce se concentre en cada vez menos manos. Y los hechos no hacen más que corroborarlo. Lo que los números nos muestran es que el corazón del capitalismo es la acumulación, por desposesión de la mayoría, de la riqueza en manos de una ínfima minoría.

El macro estudio World Inequality Lab -Laboratorio de las Desigualdades Mundiales- ha dictado sentencia: «la crisis de la covid ha exacerbado las desigualdades entre los muy ricos y el resto de la población». Pero no es un fenómeno biológico, ni es culpa de una nueva variante del coronavirus. No es que se reparta mal la riqueza, es que, para que un hiperselecto club de grandes emporios financieros o milmillonarios acumule una proporción cada vez mayor de la riqueza mundial, se debe desposeer al resto, a la gran mayoría de la humanidad. Según el World Inequality Lab, mientras «el 10% más poderoso posee ya tres cuartas partes de todo el patrimonio mundial, la mitad de la población mundial apenas posee riqueza».