El derecho del pueblo saharaui a la existencia

OPINIÓN

Manifestación de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui
Manifestación de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui Sandra Solares

22 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Un poco de historia y cuatro gotas de Derecho para quienes parecen necesitar refrescar conocimientos o adquirirlos. El Sahara Occidental es considerado lo que en terminología del Derecho Internacional Público se denomina «Territorio No Autónomo», es decir, pendiente de culminar su descolonización, desde 1963 (Resolución 1956 (XVIII) de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 11 de diciembre de 1963). El ejercicio del derecho de libre determinación por los pueblos colonizados se encuentra entre los propósitos fundacionales de la Carta de las Naciones Unidas (artículo 1.2) y, de acuerdo con el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles Políticos de 1966 (del que España y Marruecos son Estados parte) comporta el derecho al establecimiento de su condición política libremente. No hay respeto posible al derecho de libre determinación sin que el pueblo que es titular de dicho derecho pueda ejercitarlo en el marco del proceso de descolonización, expresando de manera pacífica y clara cuál es su voluntad.

En noviembre de 1975, el abandono de responsabilidades de España en el Sahara Occidental dio lugar a la ocupación del dicho territorio por Marruecos y Mauritania, y al inicio de hostilidades entre ambas potencias y el Frente Popular por la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (Frente Polisario). A partir de 1979, con la retirada de Mauritania, pasó Marruecos a ser la única potencia ocupante. Tras la estabilización de los frentes, el alto al fuego y el inicio de las negociaciones a inicios de los 90, Marruecos controla de manera estable una porción considerable de dicho territorio (el Frente Polisario controla una franja en el Este), situación que se ha mantenido y consolidado hasta hoy. La posición jurídico-política de Marruecos en el Sáhara Occidental es, por lo tanto, de potencia ocupante, situación vinculada al derecho de guerra, por violación del principio de prohibición del uso de la fuerza armada y en aplicación de los Convenios de Ginebra de 1949, en concreto el Cuarto Convenio y el Protocolo I.

Que la solución al conflicto derivado de la ocupación militar marroquí pasaba por el ejercicio del derecho de libre determinación y, por lo tanto, por permitir la expresión de la voluntad del pueblo saharaui en un referéndum donde éste pudiese optar entre la independencia o la integración en el Reino de Marruecos lo entendieron las propias partes en conflicto (Marruecos y el Frente Polisario) y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con motivo de la aprobación del Plan de Arreglo (Resolución 690 del Consejo de Seguridad, de 29 de abril de 1991), que incluía la celebración del citado referéndum. En 1991 se instituyó, a tal efecto, de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO), que no ha realizado su propósito porque unos años después, Marruecos, ante la pasividad de la comunidad internacional, desoyó sus compromisos internacionales, impidió al culminación del proceso y, en 2001, manifestó que no permitiría que la solución del conflicto pasase por la celebración de dicho referéndum.