La guerra y la escalera de razonamiento

OPINIÓN

Soldados ucranianos en la primera línea del frente de Kiev
Soldados ucranianos en la primera línea del frente de Kiev Gleb Garanich | REUTERS

30 mar 2022 . Actualizado a las 21:18 h.

Solo sentimos los males públicos cuando afectan a nuestros intereses particulares. Esta sentencia no deja de estar vigente más de 2000 años después de ser expresada por el historiador de Roma, Tito Livio. Y será una de las claves del colapso de nuestra civilización si no recuperamos la conciencia del hecho biológico de la interdependencia de nuestra especie.

Un hecho que el mito del individualismo capitalista se ha ocupado de ocultar ofreciéndonos a cambio un sucedáneo de libertad individual para espolearnos en la competición de todos contra todos en un juego amañado por los grandes beneficiarios de esta lucha fratricida. Una lucha que nos sumerge en una «sociedad de consumidores solitarios y depresivos incapaces de imaginar alternativas al sistema imperante», a decir de Mark Fisher. Así consiguen desarmarnos frente al abuso de poder sistemático.

Hablando de abusos; vemos de nuevo la guerra en Europa. Y digo «vemos», y no «sufrimos», porque la padecemos tangencialmente en forma de subida de precios de la energía y el combustible, por ejemplo. No sentimos todas las demás guerras, que las hay, porque no afectan a nuestros intereses particulares.