Pedro Sánchez, «fast and furious»

OPINIÓN

BIEL ALIÑO | EFE

No es ningún secreto que a Pedro Sánchez le gusta conducir: en el año 2016 recorrió España fast and furious con su tartana buscando apoyos para recuperar el liderazgo en el PSOE. Lo que vino después es historia y actualidad, una historia y una actualidad negrísima, gris, o luminosa, según a quién se pregunte. Si se le pregunta a Sánchez, la respuesta tampoco es ningún secreto, no hay más que contemplar su rostro de galán en esta imagen tomada en la factoría Volkswagen en Sagunto, a 400 kilómetros de la comisión de secretos oficiales. Es como si con su sonrisa fuese capaz de hacer desaparecer hasta la inflación. Pero ahí afuera siguen la inflación, y otras cosas. En el coche del premier viajan todos los españoles, les guste o no. Si no gusta, no hay que sentirse mal por ello. Hasta en el Gobierno hay quienes no se subirían ni locos a un coche conducido por Sánchez. Luego, no es ningún secreto, el cargo y la nómina les acaban empujando para dentro.