La inflación, puñalada oligárquica

OPINIÓN

Vista de la cámara frigorífica de queso de un supermercado este miércoles en el centro de Oviedo. La industria láctea asturiana aumentó el pasado año la producción de mantequilla, queso y nata, mientras que redujo ligeramente la de leche líquida, según los datos publicados por la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei)
Vista de la cámara frigorífica de queso de un supermercado este miércoles en el centro de Oviedo. La industria láctea asturiana aumentó el pasado año la producción de mantequilla, queso y nata, mientras que redujo ligeramente la de leche líquida, según los datos publicados por la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei) J.L.Cereijido | EFE

01 jun 2022 . Actualizado a las 11:31 h.

La inflación es una puñalada -una puñalada trapera- de la oligarquía nacional-extranjera. No te rebajan la cantidad de euros que ganas. Pero puedes adquirir menos cosas necesarias y menos servicios básicos con esa misma cantidad de euros. Te reducen el poder adquisitivo sin rebajarte el sueldo. Por eso, la inflación es el tema que hoy copa titulares y debates. Porque la subida cada vez a mayor velocidad de los precios amenaza el crecimiento económico y golpea nuestros bolsillos.

Todos los economistas discuten sobre sus causas, todos los gobiernos plantean planes y medidas para combatirla. Pero lo que se nos oculta es que detrás del retorno del «fantasma de la inflación» se está dirimiendo una batalla decisiva sobre quién se va a cargar la factura de una crisis que viene de 2010, que se agravó con la pandemia, y que ahora se agudiza a causa de los efectos de la invasión imperialista rusa de Ucrania.

¿A cuánto asciende el atraco oligárquico?

La última vez que la inflación alcanzó en España el 9% fue en 1986… hace casi 40 años. La inflación es el impuesto más injusto y uno de los más feroces mecanismos que empobrecen a la población. A través del aumento de los precios, los españoles perderemos este año 15.200 millones de euros de poder adquisitivo. Es como si a cada familia de media nos quitarán 800 euros. Afecta al conjunto del país, pero mucho más a los sectores más vulnerables: las rentas más bajas verán reducido su poder adquisitivo cuatro veces más que la media general.