De una monarquía a la otra

OPINIÓN

Funeral por la reina Isabel II
Funeral por la reina Isabel II DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

01 oct 2022 . Actualizado a las 18:39 h.

Pasaron horas desde el funeral y demás ceremonias con ocasión de la muerte de la Reina Isabel II, del Reino Unido de la Gran Bretaña y de la Commonwealth. Horas suficientes para alejar de esta escritura la emoción contagiosa vivida en Britannia, y cuyo medio principal de comunicación, la BBC, transmitió con fidelidad. Ya surgió la palabra clave -la emoción-, a la que se debería añadir el afecto que, siendo ambos sustantivos de muchos sinónimos de carácter psicológico, son también componentes esenciales de la actividad política, que la hacen excelente. Sólo llegan a la excelencia los políticos que saben aprovecharse de la emoción y de lo emocional de los ciudadanos.

La muerte de una Reina es ocasión para mucho pensar, y una muerte acreditada, no por lo visto en TV. sino por lo leído en el Times: la muerte, para un inglés, no tiene lugar hasta la aparición del obituario en el Times. En primer lugar, es ocasión de mucho pensar para sus súbditos, sobre la bondad o maldad de quien los reinó; mas también de mucho pensar a extraños, caso de españoles y de otros que, viendo a la Reina británica muerta, piensan en las peripecias inter-vivos de sus reyes y reinas. Y milagroso resultó ser la oportuna lectura por la publicación, a primeros de septiembre, de dos libros importantes escritos por el mismo autor, Ignacio Peyró, titulados Un aire inglés (2021) y Pompa y Circunstancia, Diccionario sentimental de la cultura inglesa (6ª Edición, febrero 2022). Sin esos dos libros, lo mucho visto, hubiese sido de otra manera.

I.- La Reina Isabel II, de Escocia, Gales, Inglaterra, Irlanda del Norte y de la Commonwealth

  a.- Todo es muy ordinario:

 A los del Reino Unido, la excepcionalidad, al estilo de Carl Schmitt, la rechazan, tanto en los llamados textos constitucionales como en la cotidianidad. Acaso Boris Johnson haya sido el Primer Ministro que no lo entendió, de ahí que haya paseado como un solitario fantasma por la Abadía del funeral la mañana del 19 de septiembre, y sin que los otros «primeros ministros» allí presentes, le mirasen. Ordinarias son todas las leyes, pues eso de que la Constitución sea de mayor rango que una Ley, en United Kingdon no se entiende. Y porque todo el sistema legal es muy ordinario, se llegó a decir que el Parlamento puede hacer todo, excepto convertir a un hombre en mujer.