La marca de Tamara Falcó

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

José Oliva | EUROPAPRESS

28 sep 2022 . Actualizado a las 15:44 h.

Tamara Falcó aseguró el pasado jueves en El hormiguero que de la mano de su prometido sería capaz de sobrevivir a un ataque nuclear de Putin. Sin embargo, no ha hecho falta llegar al extremo de un apocalipsis atómico para que su proyecto de boda saltase por los aires en cuestión de horas. Al martes siguiente, estaba la marquesa de Griñón haciendo historia de la televisión al agradecer en directo, y en exclusiva, a Sálvame su trabajo de periodismo de investigación por haber desmontado con la pericia de un gabinete de detectives las mentiras manifiestas de un cuentista. De un plumazo, con todo el país solidarizado con su causa de novia traicionada, a la número uno de las influencers nacionales no se le cayeron los anillos para otorgar categoría de servicio público al programa que muchos consideran un exponente de la telebasura. El programa de Telecinco, que añora el respaldo que la audiencia le brindaba en otros tiempos, habrá agradecido ese balón de oxígeno. 

Para compensar el engaño que llora estos días, Tamara Falcó ha visto su marca crecer como la espuma y sus seguidores en redes sociales multiplicarse gracias a esa mezcla de beatitud e inocencia que la ha convertido en uno de los personajes más subyugantes de la televisión. Si Netflix no ha confirmado ya la segunda temporada de su reality patrocinado será por guardar el duelo.