Metatarsalgia real y falsos neuromas

Gonzalo Barros AL HILO

OPINIÓN

MABEL RODRÍGUEZ

15 oct 2022 . Actualizado a las 11:19 h.

La mayoría de las personas han padecido, padecen o padecerán metatarsalgia en algún momento de su vida. Si se diagnostica esta afección a un paciente no le están diciendo nada que no supiese, ya que es el término médico que empleamos para decir que duele la zona de apoyo anterior del pie.

El verdadero diagnóstico es indicar la causa, lo que ya no es tan fácil pues pueden ser muchas. La más común es la mecánica, que se produce por un mal reparto de la carga en la zona anterior. En estos casos suelen aparecer callosidades en la zona que está sobrecargada, empeorando el dolor. Otras posibles causas son las fracturas de estrés, las enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoidea, las sistémicas, como la diabetes o la gota, y un largo etcétera.

Una causa de metatarsalgia muy popular últimamente es el neuroma de Morton, ya que se lo han diagnosticado a la reina Letizia. Pues sin haber examinado el pie puedo afirmar que es falso que tenga un neuroma. O falso a medias, me explico: un neuroma es un tumor neoplásico de un nervio, es decir que las células que lo componen se multiplican formando un engrosamiento. Esto es lo que se creía que pasaba con los neuromas de Morton, pero sobre 1950, los patólogos examinaron muestras comprobando que no era así, sino que el engrosamiento se debe a la formación de tejido cicatricial.

Así pues, no debería llamarse neuroma, pero los cambios de denominación en medicina van muy lentos. El neuroma de Morton o fibrosis del nervio interdigital plantar es un atrapamiento e irritación del mismo que produce dolor en la zona de apoyo anterior correspondiente al tercer y cuarto dedos que también pueden doler y sentirse adormecidos o con sensaciones de corriente eléctrica. Es una afección común y puede ser muy incapacitante. Típica en personas que usan zapato de tacón alto y/o punta estrecha. De hecho, cuando comienza, suele aliviar el dolor el descalzarse, ya que se descomprime la zona. También lo pueden padecer personas con alteraciones de la forma del pie, sobre todo con mucho puente, o de la forma de caminar.

El tratamiento va desde el cambio de tipo de calzado, pasando por plantillas, infiltraciones o descompresión quirúrgica, dependiendo de las características del paciente y de la lesión, que se puede confirmar con ecografía o resonancia. En último caso, se procede a la extirpación de la sección del nervio afectada. Y para terminar, puestos a desmentir, el neuroma de Morton tampoco es de Morton ya que el primero que lo describió fue Durchaler en 1845.