Todos con La Vega

Álvaro Boro

OPINIÓN

Fábrica de armas de La Vega
Fábrica de armas de La Vega J.L.Cereijido | EFE

05 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Los que me leen habitualmente o me conocen saben que no soy para nada de manifestaciones, movilizaciones ni demás protestas. Nunca lo he sido, porque la mayoría de las veces considero que son inútiles, que no se consigue nada saliendo a las calles, que los acuerdos y el entendimiento entre diferentes partes se consigue antes y mejor en un cómodo despacho o en torno a una mesa y unas copas. Pocas son las concentraciones que han contado con mi presencia, creo que excluyendo la de la reparación de la carretera a San Isidro (Normal, nadie quiere jugarse la vida varias veces al año) y contra el cambio de modelo festivo en San Mateo (El hedonismo es la única lucha verdadera) no he acudido a ninguna más; en todas las demás que se me ha podido ver ha sido en calidad de trabajador y curioso, para tratar de enterarme de lo que ahí se cocía. Sí he firmado manifiestos y demás, pero desde la comodidad del calor de casa y el conocimiento del tiempo propio, que es lo más valioso que tenemos.

Pues dicho todo esto, contradictorio y cambiante de opinión como soy, estaré a las 12:30 en la puerta principal de la Fábrica de Armas de Oviedo (calle Marcelino Fernández), ahí nos ha citado la Plataforma Salvemos La Vega. Como ovetense y amante de esta ciudad que soy es mi obligación, y la de todos que así sean o se consideren, estar ahí. Marcharé junto a todos los que estén ahí, espero que sepamos estar a la altura, hasta la plaza del Ayuntamiento para demostrar que ya no dormimos la siesta, que no queremos entregar La Vega a intereses espurios, que tiene que ser para la sociedad, para disfrute y aprovechamiento nuestro y de los que vendrán. Debemos defender y cuidar nuestro patrimonio, nuestra cultura, nuestra idiosincrasia, por encima de cualquier sigla e ideología; la ciudadanía junta, en bloque, luchando por algo puede llegar a cambiar las cosas, intentémoslo y luchemos porque así sea. Luego no valen arrepentimientos ni lloros como en el caso de la estación del Vasco, el chalet de Concha Heres o El Fontán; doña piqueta ya ha hecho bastantes estragos en esta ciudad para beneficio de unos pocos y padecimiento de otros muchos. Ya está bien de atentados estéticos; de esa guerra encubierta al buen gusto; de esa falta de búsqueda de la belleza, que siempre nos ayuda a descubrir la verdad.

No se me ocurre una causa mejor para romper y pisotear mis palabras que ésta, desde grandes a pequeños, todos, debemos ir a la manifestación, debemos unirnos y dejar claro el sentir mayoritario de la ciudad. No nos pueden arrebatar La Vega, no lo podemos consentir.

Espero veros a todos. Y no hay excusa, que luego llegamos al vermú.