La necesidad de educadores sociales en los centros docentes
09 mar 2023 . Actualizado a las 06:06 h.Es preocupante, en Asturias estamos duplicando el número de camas hospitalarias, especialidad en psiquiatría, para atender los cuadros patológicos que presentan nuestros adolescentes.
De nuevo la pandemia sobresale como punta de iceberg y punto de inflexión para una sociedad que busca amparo hospitalario, incapaz de hacer un seguimiento preventivo depresivo en nuestros adolescentes y sus consiguientes efectos: trastornos en la alimentación, consumo de sustancias tóxicas o conductas de autolisis.
Estas conductas derivan de espacios concretos, alejados del centro educativo o siendo éste coadyuvante en el sumatorio escénico: familia, grupo, ocio y espacio virtual a veces desencadenante de la incertidumbre ontológica, son todo uno pues no van por separado.
Decimos luces y sombras, pues son aquéllas las primeras que se adquieren bajo los principios epistemológicos con que se inculca conocimiento, detrás está un carro leyes educativas cuyas ruedas curriculares sufren los palos ideológicos de quien ostente poder en el momento.
El aprendizaje, aun escrito en el cuerpo enciclopédico, cada vez más se sustenta en aquel prístino trívium, ya no interesan tanto las matemáticas y geometría del quadrivium, si acaso se anteponen los oficios a las artes liberales.
Al punto que la Formación Profesional parece alcanzar a la universitaria, al menos en ofertas de empleo. Mas la adolescencia no sufre por el futuro, que también, sino por el presente que les brindamos, el carpe diem.
En este desenvolvimiento social y académico, el ágora tiene los días contados, pues el ciudadano-educando sobrevive en los no lugares, y esto es un hecho incontestable.
Hemos hecho virtual el espacio laboral, el social y académico, lo que traducido al concepto deíctico, de comunicación, deriva en la revolución del «yo» que se escapa al control social, de ahí que derivemos al alza a nuestros adolescentes al hospital, y esto hay que frenarlo como sea.
No por nada, es que se nos enfadan los sanitarios y con razón; los letrados de Justicia y demás instancias donde acudimos, agotados, por esta revolución ególatra con la que aburrimos a nuestros chavales, son esponjas de los humores que desprendemos los adultos encargados de legar en ellos.
Otra instancia, la Enseñanza, sujeta a sustos permanentes, con la «Educación para» cuya taxonomía está en constante evolución.
Esta atención sanitaria ad hoc obedece al Plan de Salud Mental que desarrolla el Sespa. Se ciñe, precisamente, a los «espacios para desarrollar un tratamiento integral de los problemas de salud mental», a posterior, con farmacología y psicología, mejorando su bienestar y capacidad funcional (sic).
Claro, el daño ya está hecho, y esta reparación la proyectan hasta 2030.
Hasta aquí respecto a las luces.
¿Pero, y la previsión-prevención de esas patologías en nuestros educandos, quién la procura?.
Las sombras se sintetizan en la figura curricular del Educador Social, su sentido apriorístico y tuitivo, porque en esa complejidad deíctica a la que aludimos está el tutor, es la sombra del educando.
Y no es que el Educador Social se apropie de la Paideia, del todo, pero es el firme que sustenta el crecimiento del adolescente, muy de cerca.
El Educador Social se ciñe al -saber ser-, que ya el hacer es misión de otros, aquí no hay incompatibilidades sino un totum académico frente a esa revolución del «yo» que nos asiste y despistamos como efecto de una pandemia.
El Principado de Asturias, recientemente, asume el papel transcendente de los profesionales educadores el -Cuerpo de Educación Social- poniendo en valor a cientos de profesionales educadores sociales de Asturias, tan desconocidos.
Así lo contempla la muy reciente Ponencia de la Ley de Empleo Público, poner cara a la Educación Social, a los graduados universitarios que está demandando la sociedad asturiana, Paideia o conjunto de espacios que conforman la educación integal.
Es el Educador Social es un perfil imprescindible en los centros escolares del Principado. Alguien tendrá que mover ficha antes que nos falten camas.
Comentarios