Boombastic, el centro del mundo

Álvaro Boro

OPINIÓN

Primera noche de conciertos del festival Boombastic 2023
Primera noche de conciertos del festival Boombastic 2023

El centro del mundo está Llanera, el centro del mundo es el Boombastic, hay una España joven, más o menos, y descreída que no organiza sus vacaciones, su verano, en función de las elecciones, lo hace por festivales. Allá donde toquen Natos y Waor, Fernando Costa o Taburete acuden en procesión; no les ponen el palio porque no tienen las manos libres entre el móvil y la copa.

Este mundo llamado Boombastic se erige entre escenarios y como plaza mayor tiene una noria gigante, una noria desde la que uno pude ver como la inmensidad del recinto se acaba y da la medida de todos lo que están ahí: grandes con pequeñeces y pequeños con aires de grandeza.

Dentro de todo el caos que implica tanta gente, este año las cosas están saliendo mejor que el pasado: funcionan las entradas, las barras, el camping está bien y la lluvia apareció sólo a saludar y se fue.

Los días empiezan pronto y se alargan lo máximo posible, hasta que el cuerpo y las consumiciones aguanten. Hay gente de Sevilla que lleva tres días apenas sin dormir, y era el primer día; dicen que no quieren perderse nada y que ya casi no saben irse a la cama sin calor. Otros de Ponferrada vienen en rebaño y comparten gorro para identificarse, llegaron ocho al festival, tres chicas y cinco chicos, y yo me cruzo con la mitad: «Mira, aparecerán, a nadie se le traga la tierra. Espero que vengan con un chupito o algo».

Este mundo que acaba de empezar ya huele a tierra mojada, a hamburguesa, a patatas con cosas. Ya huele a ese instante de eternidad, cuando somos reyes y nada importa: sólo música, amigos y diversión. Este mundo llamado Boombastic ya huele a felicidad.