El congreso de Babel

Álvaro Boro

OPINIÓN

CONGRESO | EUROPAPRESS

15 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Ya lo escribió Daniel Gascón la semana pasada en EL PAÍS, aunque antes nadie lo supiera, el progreso consiste en que en los plenos del Congreso, aunque todos sus miembros compartan un idioma común, que en la inmensa mayoría de casos es su lengua materna, cada uno va a poder comunicarse en las lenguas cooficiales o exclusivas de cada región. El Gobierno más progresista de la democracia, amigos.  Todo esto faltando a la función principal de una lengua, que es poder comunicarse y entenderse con los otros, y teniendo que recurrir a traductores, pagados por todos los españoles. Esos ciudadanos que manejan el mismo idioma que sus señorías, el español, y que no pecan de esa fatuidad y ganas de relevancia necia.

Ya no es que esta medida sea absurda, luego se les llena la boca con los recortes y la eliminación de las duplicidades y demás pamplinas que nos intentan vender cuando necesitan el voto para conservar el puestín, que parece que es para lo único que les importan los españoles. Si convenimos además de que se ha llegado a esto por las presiones de nacionalistas e independentistas, que gracias a esto y más, muchos más, apoyan a Sánchez y su huida hacia delante, caiga quién caiga y cruzando las líneas rojas (Amnistía de Puigdemont) que sean necesarias, para no soltar la poltrona de la Moncloa y seguir así un tiempo más con su cara en todos los telediarios y rotulado como «presidente».

En el Congreso se va a dar la berlangiana situación de Diputados que en los plenos se entiendan gracias a la labor de los traductores e intérpretes, pero que en el bar lo hagan sin ningún problema y en total armonía, entendimiento y comprensión. Y no será un milagro, lo harán porque todos manejan el español, dentro de sus posibilidades y habilidades, y emplean el sentido común cuando no ejercen como políticos y sí como personas. Porque existen pocas faltas de educación mayores que no hablar en el idioma común a todos los participantes en una charla. Como defendía Lázaro Carreter, la educación es saber adaptarse a cada registro idiomático.

También podrá usarse el asturiano, y los hay que están súper contentos y aseguran que este es un gran paso para la cooficialidad en Asturias. Decía Iván Alonso en X (Antes Twitter): Ni siquiera en Asturias existe un consenso sobre la utilización de la lengua y su oficialidad, pero en el Congreso ya se puede utilizar. No es una necesidad y tiene poco sentido. Pero esto no es más que una idea y ensoñación, esta medida acerca al asturiano a ser lengua oficial lo mismo que la Academia de la Llingua o todos esos premios de creación literaria: nada. Porque este tema es un tema, además de político, social; y hasta que los asturianos no lo reclamen mayoritariamente, sepan de su coste de implantación y  conozcan sus beneficios y problemas nada, seguiremos en este parálisis que amenaza a permanente.

Lo que algunos ven como un gran avance social en aras de la libertad y la pluralidad, otros lo vemos como una cesión más y una estupidez de aquellos que no quieren dejar de salir en la foto.