Mujeres empresarias: la cima no tiene que ser solitaria

camille burns DIRECTORA GENERAL DE LA ORGANIZACIÓN DE MUJERES PRESIDENTAS (WPO EN INGLÉS)

OPINIÓN

ALBERTO LÓPEZ

En el mundo no existen muchas mujeres empresarias dueñas de negocios millonarios. En los Estados Unidos, por ejemplo, solo el 4 % de los negocios fundados por mujeres llegan al millón de dólares. Ser parte de esa minoría puede convertirse en un lugar muy solitario para quienes enfrentan múltiples y complejos desafíos para el crecimiento de sus negocios, entre los cuales me gustaría puntualizar tres. 

Uno de ellos es el acceso a la financiación. A menudo, las mujeres emprendedoras han superado la fase inicial con ahorros personales, préstamos de amigos y familiares y tarjetas de crédito. Sin embargo, en esta segunda fase es esencial contar con capital adicional para poder crecer. Pero la brecha de género en la financiación es un problema persistente y global. Un estudio de Harvard mostró que, en los Estados Unidos, las mujeres reciben menos financiación que sus pares masculinos: solo alrededor del 2 %, a pesar de poseer el 38 % de las empresas del país. Y en esto tiene una gran influencia la falta de capacitación y formación financiera y empresarial entre ellas, quienes a menudo emprenden guiadas por una gran pasión o por una oportunidad, pero con poca formación respecto de cómo llevar adelante un gran negocio.

Otro desafío crítico es la necesidad de forjar confianza en el liderazgo femenino. A medida que las scale-ups crecen, las emprendedoras enfrentan la responsabilidad de guiar equipos más grandes y experimentados. A menudo sienten la presión de demostrar su valía, lo que da lugar al síndrome del impostor. La falta de modelos de liderazgo femenino en el sector empresarial contribuye a esta inseguridad, y se vuelve imperativo destacar ejemplos de mujeres exitosas para inspirar a las generaciones futuras. Además, la creación de comunidades de apoyo entre mujeres empresarias desempeña un papel crucial en la construcción de confianza y apoyo mutuo. Así lo entendemos en WPO, en donde no solo propiciamos este espacio de networking y conexión, sino también elaboramos anualmente el ránking de las 50 empresas de crecimiento acelerado lideradas por mujeres, con el apoyo de JP Morgan Chase.

Por último, es un desafío clave que las mujeres empresarias planifiquen de manera anticipada su estrategia de salida, evaluando opciones, tales como la venta de la empresa o la planificación de la sucesión, entre otras. En ese sentido, las mujeres empresarias están adoptando un enfoque más estratégico: ya no piensan en la compañía como en un bebé al que verán crecer y heredarán a sus hijos, sino que cada vez más (y especialmente las generaciones más jóvenes) consideran la venta como principal opción. Pero todos estos son desafíos enormes y ninguno de ellos debería enfrentarse en soledad. La creación de redes profesionales de apoyo, donde las mujeres empresarias puedan conectar, compartir y validar experiencias, superar el aislamiento y beneficiarse mutuamente, es fundamental para el crecimiento empresarial y puede dar lugar a interesantes alianzas estratégicas. La cima no tiene por qué ser un lugar solitario y las mujeres empresarias pueden beneficiarse enormemente de un apoyo sólido en su camino hacia el éxito.