Diabetes: mejor no complicarla

Ovidio Vidal Vázquez EX JEFE DEL SERVICIO DE ENDOCRINOLOGÍA DEL CHUAC

OPINIÓN

PACO RODRÍGUEZ

14 nov 2023 . Actualizado a las 10:51 h.

En este mes de noviembre recordamos a las personas con diabetes para al menos tenerlas presentes por un rato y ser coherentes con las posibles complicaciones de las que puede ser causante. La persona con diabetes que no se controla adecuadamente (glucosa en sangre superior a lo normal) está expuesta a tener que pagar múltiples tributos en las distintas partes de su organismo; se parece a la humedad, que de forma silente va deteriorando lo que está en su entorno. El mal control, con el tiempo, será la causa de que aparezcan lesiones en el ojo como la retinopatía diabética, una de las principales causas de ceguera; alteraciones en las arterias como la arteriopatía diabética, que puede terminar en amputaciones; infartos, trombosis, neuropatía, nefropatía, dermopatía, impotencia, etcétera. Todos los órganos pueden verse afectados. Las complicaciones dependen del nivel alto del azúcar: cuanto más elevado y cuanto más tiempo se mantenga alto, más frecuentes y graves podrían ser, eso sí, ayudadas por una pizca de mala genética; pero cuando se consigue un control adecuado, habitualmente o no se producen o se detienen, e incluso algunas regresan. No hay más remedio, por tanto, que adaptar el estilo de vida; hacerse análisis aquellos que tengan riesgo (obesidad, historia familiar, edad, falta de ejercicio…), aprender cuál es la alimentación más adecuada, cumplir con el ejercicio necesario y la medicación más idónea... Puntos contemplados en el contexto de la educación diabetológica. Eso implica alcanzar un buen control. Hace un tiempo, algunos pacientes listillos nos cambiaban la fecha de revisión porque los días previos les coincidía con un evento gastronómico (bodas, celebraciones y similares) y no querían que se les viese el plumero, dándose el respiro de unos días, y así podían volver sigilosamente a la senda de la idoneidad. Pero ahora estas actuaciones ya no tienen sentido. La hemoglobina glicosilada (HbA1c) se corresponde con un análisis que está relacionado con los niveles de glucosa de los últimos dos meses. La HbA1c no es una foto instantánea de un momento, como la glucosa, sino que es un vídeo resumen de los dos últimos meses. La glucosa elevada se pega a una proteína de la sangre, la hemoglobina, y la deforma arquitectónicamente; a más azúcar durante esos dos meses, más deformación. El análisis de la HbA1c mide esa deformación que sube proporcionalmente. Pero atención: de la misma manera que se alteran las proteínas de la sangre, también se alteran las proteínas/estructura de las arterias, de los ojos, de los nervios, de los riñones, y aparecen las distintas complicaciones causadas por esas deformaciones estructurales en cada órgano… más o menos como les sucedió a los pilares de la autopista A6. Es por tanto obligada la reparación cuando se han producido, pero, sobre todo, la prevención del día a día, con una actitud seria en el estilo de vida, educación diabetológica, autoanálisis, valoración médica y buena adherencia a la medicación. Debemos conservarnos lo mejor posible.