La berenjena, mejor cocinada

Carmen Reija
Carmen Reija LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

Santi M. Amil

10 ene 2024 . Actualizado a las 09:01 h.

La berenjena es una verdura (Solanum melongena) de la familia de las solanáceas, originaria de la India y muy sana, pues ayuda a hidratar el organismo y prevenir el envejecimiento. Tiene un sabor suave y, aunque la más conocida en nuestro país es la variedad alargada y de piel color violeta, existen muchas otras con propiedades similares.

En su composición química destaca el elevado porcentaje de agua y su bajo contenido en grasas, hidratos de carbono y proteínas. También contiene, aunque en baja proporción, vitaminas (del grupo B, C, etcétera.), ácido clorogénico (un buen antioxidante), fibra en la piel y las semillas (con propiedades laxantes) y minerales (potasio, hierro, calcio, magnesio y fósforo).

Se le atribuyen muchas propiedades saludables, aunque no todas demostradas. Se considera que es diurética, ayuda a prevenir y reducir la anemia por su contenido en hierro, es relajante, reduce el dolor intestinal y los cólicos y estimula la actividad de los órganos (hígado y páncreas, especialmente).

También presenta algún inconveniente, pues puede provocar dolor de cabeza en personas sensibles por su contenido en aminas similares a la tiramina y serotonina. Además, su sabor amargo hace que sea rechazada por muchos consumidores. No se recomienda consumirla en crudo porque contiene alcaloides.

Cómala con la piel, pues los flavonoides que esta contiene son considerados buenos antioxidantes. Además, es útil como descongestivo tras una comida copiosa rica en grasas, porque facilita su expulsión a nivel intestinal.

En sentido contrario, sería recomendable no freírla porque se llena de aceite y, aunque intente eliminarlo, resulta muy complicado porque se habrá impregnado completamente la berenjena.

Ha aparecido como elemento clave de dietas generales de adelgazamiento (zumos de berenjenas como desayuno, por ejemplo) inadecuadas para el organismo. Tampoco resulta adecuado seguir la «dieta de la berenjena», ya que está basada en un desequilibrio nutricional a base de consumir pocas calorías y usar esta hortaliza en crudo como diurético potente. Lo recomendable es consumirlas cocinadas, formando parte de una dieta equilibrada.