Un nuevo camino para el centroderecha asturiano

OPINIÓN

 Los portavoces del PP y del Foro Asturias en la Junta General, Álvaro Queipo (i) y Adrián Pumares, durante el acto de firma de un acuerdo de colaboración
Los portavoces del PP y del Foro Asturias en la Junta General, Álvaro Queipo (i) y Adrián Pumares, durante el acto de firma de un acuerdo de colaboración Paco Paredes | EFE

06 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Los resultados de las elecciones autonómicas celebradas en 1995 y en 2011 desmienten a quienes se empeñan en definir a Asturias como un inexpugnable bastión socialista. Tan cierto como que en las dos citas electorales mencionadas el centroderecha ganó y accedió al gobierno, es que fueron problemas internos los que acabaron por poner fin a su actividad. Largo sería relatar las causas que llevaron a la ruptura del gobierno presidido por Sergio Marqués, tanto como difícil resulta entender la decisión de Francisco Álvarez Cascos de poner fin a la VIII legislatura, solo siete meses después de su inicio.

El centroderecha —Partido Popular primero y Foro después— ha sido una alternativa política en la que los asturianos confiaron; confianza que ambas formaciones dilapidaron. Hoy todo parece haber cambiado. Álvaro Queipo, presidente del PP asturiano, y Adrián Pumares, secretario general de Foro, se han conjurado para evitar caer en errores pasados.

Los líderes de las dos formaciones de centroderecha con representación en la Junta General del Principado de Asturias anunciaron hace unas semanas haber acordado ejercer una oposición coordinada al gobierno de coalición PSOE-IU que preside Adrián Barbón. Una muestra de sentido común demandada por muchos electores que desean un cambio político en el Principado.

La posición y disposición de los firmantes han sido fundamentales en el acuerdo. Pumares y Queipo pertenecen a la misma generación; nada los ata a los errores cometidos por sus antecesores hace años. Son tipos de trato cercano, con formas e ideas moderadas. El regionalismo, entendido como la defensa de una Asturias a la que enriquecen sus singularidades sin que esto suponga un problema de encaje en la España constitucional, tiene una presencia firme en el ideario de ambos políticos. Como ocurre con la inmensa mayoría de sus militantes y potenciales votantes, es mucho más lo que comparten Álvaro y Adrián que aquello que los distancia.

El Partido Popular y Foro tienen la oportunidad de hacer del citado acuerdo de colaboración un ejercicio de oposición más eficaz, a través de una estricta fiscalización, desde el parlamento asturiano, de la acción de gobierno del actual ejecutivo, sin perder ocasión para dar a conocer a los asturianos sus propuestas para dar solución a los problemas de la región.

La conclusión lógica de esta «entente cordiale» entre populares y foristas sería concurrir en coalición en las próximas elecciones autonómicas, evitando que la división del voto frustre una posible mayoría parlamentaria. Llegado el momento de elaborar una lista conjunta, si la coordinación en las labores de oposición se ha desarrollado de forma satisfactoria, Pumares y Queipo deberán ser capaces de combinar el respeto a la autonomía de sus formaciones con la generosidad necesaria para ofrecer un proyecto político a los asturianos, ajeno en su articulación a cuotas e intereses personales.

A quienes conocen a Adrián y Álvaro no les cabe duda de que continuarán esforzándose en conformar un proyecto, con vocación reformista, que pueda concurrir con posibilidades de éxito a las próximas elecciones autonómicas. La mejor defensa ante posibles intentos internos de frustrar la iniciativa la encontrarán en sus militantes, articulados en juntas locales cuyas direcciones han sido elegidas en procesos escrupulosamente democráticos, y en aquellos asturianos a los que nada les interesan las guerras intestinas en los partidos políticos, que esperan poder entregar su voto a una lista integrada por mujeres y hombres empecinados en poner fin a los crónicos problemas que impiden el progreso de su tierra. «El impedimento a la acción avanza la acción. Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino» ? Marco Aurelio, Meditaciones.