Hoy, mientras lees esto, hay gente muriendo en Gaza. Por hambre, por disparos o como consecuencia de sus heridas. En Gaza, en esa Palestina ocupada y sufriente. Y en Ucrania hoy también morirá gente por causa de la guerra. Y en Sudán. Y en el Congo. Y en Colombia, Haití, Nicaragua, Birmania o en el Salvador, hoy con casi total probabilidad, morirá gente de forma violenta. Hoy en Siria y en Irak se vivirán hoy incidentes violentos que pueden costar vidas, evidenciando que viven una paz muy precaria.
Iniciar una guerra lo puede hacer cualquier imbécil. Parar la guerra y construir la paz cuesta años y el esfuerzo y las vidas de mucha gente. En 2016, cuando Trump asumió la presidencia de los EE UU había guerra en Siria. En 2020 cuando se fue seguía habiendo guerra en Siria. En 2016 cuando Trump llegó al poder, había violencia en Gaza, Sudán, Congo, Birmania, Nicaragua, El Salvador o Haití. Hoy 9 años después sigue habiéndola.
En 2016 cuando Trump llegó al poder Putin gobernaba Rusia y había invadido el territorio ucraniano anexionándose la península de Crimea. Hoy Putin sigue en el poder. Y en Chechenia o en Ucrania la gente sigue sufriendo su tiranía. En 2016 cuando Trump llegó al poder, los Ayatollás controlaban Irán y Xi Jinping gobernaba en China y los derechos humanos estaban ausentes en ambos países. Hoy siguen igual. En 2016 cuando Trump llegó al poder el consumo de fentanilo era un problema enorme en los EE UU. Hoy sigue siéndolo. En 2016 la esperanza de vida en EE UU era 5 años menor que en España. Hoy los americanos siguen muriéndose 5 años antes que los españoles.
En 2016, cuando Trump llegó al poder, el Daesh tenía un inmenso poder en Siria e Irak controlando muchos kilómetros cuadrados y aterrorizando a millones de personas. Gracias al sacrificio de miles de Kurdos, de Sirios e Iraquíes, en 2019 el Daesh había perdido casi todo su poder. No fue gracias a las palabras grandilocuentes, ni a las redes sociales, fue gracias a las Peshmergas kurdas que lucharon cuerpo a cuerpo en el frente sabiendo el infierno que les esperaba si eran capturadas. Ahora nos hemos olvidado de ellas mientras Turquía, país de la OTAN las bombardea. Sin que esté claro aún quien ayudó a que el horror del Daesh existiera. Como siempre, los países enriquecidos vemos películas y los países empobrecidos ponen los muertos.
En 2016 cuando Trump llegó al poder, para ciertos medios de comunicación y algunos políticos como él, la inmigración era un problema gravísimo en EE UU. Según ellos, hoy sigue siéndolo, es decir que el gobierno de Trump no solucionó ese supuesto problema. Mientras tanto, los periódicos españoles se preocupan de lo que pasa en Madrid y de lo malo que es Pedro Sánchez que en el año 2015 que se atrevió a decir que Rajoy era indigno. No como él que es un felón y un perro y le gusta la fruta. Pero la vida sigue, demasiado lenta a veces, demasiado sangrienta siempre. Los gritos de dolor ya no nos llegan, creemos que son un vídeojuego, una película, un atrezzo de nuestras vidas de consumidores compulsivos. Pero en estos años ha habido una limpieza étnica que afecta cientos de miles de personas en Azerbayan y está habiendo un genocidio en Gaza. Y en la guerra de Ucrania han muerto entre 200.000 y 500.000 personas.
Y en España nadie pide perdón por haber apoyado la guerra de Irak. Nadie pide perdón por querer condecorar a quienes han bombardeado hospitales y escuelas en Gaza y usan el hambre de los niños como arma de guerra. Estoy seguro que en este mismo artículo algún tipejo vendrá a comentar que no digo nada de los rehenes. Si no os paga Netanyahu realmente iros a mirar porque estáis muy mal. El primero que es responsable de la muerte de los rehenes es Netanyahu.
Me importa un pimiento lo que publique Trump en su basura de red social. Lo que me importa es la gente que me rodea, vecinos, amigos, familiares, compañeros de trabajo. La gente de mi alrededor que ve con simpatía a las malas personas. Que cree de verdad que los inmigrantes son un problema, que creen que la culpa de la guerra de Gaza es de Hamas y la de Ucrania de Zelensky. Que creen que somos mejores que los haitianos y que se merecen vivir como malviven.
Trump es un cobarde que usó el dinero de su padre para esquivar ir a la guerra de Vietnam. También lo hizo Bush. En la Argentina el 79 % de los muertos en la guerra de las Malvinas eran chavales de 20 años haciendo el servicio militar. Los militares argentinos torturadores de la Escuela de la Armada, valientes con personas indefensas estaban emboscados y protegidos. Y algunos estaban torturando a sus propios soldados en el frente como se supo después. Para enviar al frente mandaron a morir a los hijos de los torturados.
El Abbe Pierre se refería a la frase de Le Pen de «Francia para los franceses» diciendo, sí de acuerdo, pero había que explicárselo a la Gestapo en los años 40 cuando los nazis alemanes paseaban por París. En ese momento en la Resistencia estaban los buenistas como el Abbe Pierre y los republicanos españoles. Los de Le Pen eran colaboracionistas, chivatos, traidores. Patriotas solo para limpiar la bota del amo. Como ahora Vox con Trump.
En 2030 Trump ya no será noticia y los periódicos hablarán todos los días de otro como él y no de la gente que seguirá muriendo violentamente. Ni de la gente que seguirá muriendo de hambre. También seguirá habiendo personas torturadas. Como ahora mismo. En 2030, como ahora mismo, habrá personas que trabajen por un mundo mejor, que sean buenistas, que luchen por los derechos humanos. Como el médico gazatí Hosam Abu Safiya que estuvo al frente de su hospital y no quiso huir hasta que las tropas israelíes lo detuvieron.
Lo que puedes hacer hoy y podrás hacer en 2030 es elegir qué tipo de persona eres. Puedes ser un buenista que estudia y trabaja y vive de su trabajo como Hosam Abu Safiya. Alguien que además es fiel y leal a su familia y a su gente y lucha por ellos hasta el extremo de arriesgar su vida y perder su libertad.
O puedes ser un tipo que aprovecha el dinero mal adquirido de su padre para emplearlo en negocios habitualmente relacionados con la mafia, como el juego y las inmobiliarias. Un tipo que deja a deber dinero y no paga ni a Hacienda ni a los acreedores. Puedes ser un putero acusado de agresión sexual. Puedes ser un ignorante y un charlatán, que no ha hecho nunca nada provechoso en la vida y que presume de ser mala persona. Tú eliges qué información consumes y difundes. Tú eliges a quién votas. A quién apoyas. Tú eliges si estás del lado del torturado o del torturador. Yo lo tengo claro, soy un buenista ¿y tú?
Comentarios