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Úrsula Szalata
Úrsula Szalata RESPONSABLE DE IGUALDAD DE CCOO DE ASTURIAS

OPINIÓN

Úrsula Szalata, responsable de Igualdad de CCOO de Asturias
Úrsula Szalata, responsable de Igualdad de CCOO de Asturias

16 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Mucho se ha avanzado desde que la dictadura franquista prohibiera a las mujeres inscribirse siquiera en las oficinas de colocación, salvo casos excepcionales, hasta nuestros días, donde el camino hacia la igualdad no tiene vuelta atrás. Y el sindicalismo feminista que representa CCOO ha hecho lo suyo para lograrlo. Pero aún no hemos llegado la meta.

La presencia de la mujer en la ciencia es un buen ejemplo, tanto para visibilizar los logros como para reconocer el trecho que nos queda por recorrer. Porque, como ha señalado nuestro sindicato, el (todavía) bajo nivel de participación de las mujeres en los comités de dirección de las instituciones de investigación y enseñanza superior, combinado con la falta de una perspectiva de género, exacerba la desigualdad en el reconocimiento y valoración del trabajo científico realizado por mujeres.

El informe Mujeres e innovación 2024, promovido por el Observatorio de Mujeres, Ciencia e Innovación, aporta datos clarificadores: el porcentaje de mujeres en ciencia y tecnología superó al de los hombres en 2023: 34,4% frente al 29,2%. No obstante, en el sector de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) el 61,3% de las empresas no tienen especialistas femeninas; las mujeres solo ocupamos un tercio de los puestos de trabajo en I+D; y nuestra presencia en empresas dedicadas a la innovación sigue siendo reducida: 28,8%.

No cabe duda de que se han dado pasos importantes (los mayores de la historia en el último medio siglo), pero todavía persisten obstáculos para alcanzar una igualdad verdadera en lo que se refiere a la participación de las mujeres en el ámbito de la investigación. 

A pesar de la participación creciente de las mujeres en las carreras de grado superior, por ejemplo, persiste la brecha de género en los sectores de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEAM).

Para dar un nuevo impulso al avance, desde CCOO estamos reclamando medidas que conecten mejor a las mujeres con la ciencia, políticas públicas que pasen por integrar la perspectiva de género en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación, con propuestas para erradicar la discriminación de las mujeres científicas que optan por la maternidad, así como planes de igualdad en las empresas que rompan la brecha y potencien la presencia de mujeres en especialidades donde tengamos poca participación.

Cuando hablamos de desigualdad hay que recordar nuestra implicación no solo en la maternidad, sino también con los cuidados en el sentido más amplio. Porque al final la consecuencia es que somos nosotras las que normalmente sacrificamos nuestro desarrollo laboral y personal para ser el sostén vital de la familia, lo que provoca una discriminación injustificada. Y ahí perdemos las mujeres (lastradas en nuestro desarrollo profesional y personal) y pierde la sociedad (que no se beneficia de nuestra aportación).

En el caso de las niñas —lo subrayaba nuestro sindicato con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia— debemos asegurar que el colectivo docente se forme en cuestiones de igualdad para poder trasladarlas después; que los planes de estudio se elaboren teniendo en cuenta la perspectiva de género; que la historia de las mujeres se incorpore en todas las materias escolares, como ejemplos y referentes; que se destinen recursos económicos y de personal para abordar la igualdad en las escuelas e institutos; y que se pongan en marcha planes de formación que favorezcan la incorporación de chicas a profesiones masculinizadas, a la par que se valoren socialmente las feminizadas.

Urge además aumentar la inversión en I+D. En Asturias el gasto en esta materia se incrementó con fuerza en 2023, pero seguimos siendo una de las comunidades que menos esfuerzo inversor realiza. La Ley del Principado de Asturias de Ciencia, Tecnología e Innovación debe contribuir, entre otros objetivos, a alcanzar el compromiso de financiación del 3% del PIB en 2030. En el lado positivo podemos destacar también el incremento de mujeres (un 34,3% más en 2023) dedicadas a actividades de I+D a jornada completa.

En todo caso, desde Comisiones Obreras venimos señalando que el esfuerzo del Gobierno del Principado debe pasar porque las convocatorias del ecosistema investigador (formación postdoctoral, Jovellanos y Programa Margarita Salas) han de ser algo estable y con fechas previsibles para las personas investigadoras.

No hay talento que desperdiciar. Y las mujeres queremos aportar el nuestro