La esperanza que nos guía

Alfredo Canteli
Alfredo Canteli ALCALDE DE OVIEDO

OPINIÓN

Alfredo Canteli
Alfredo Canteli

21 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Cada mes de octubre, Oviedo se empeña en demostrar que la esperanza no es una idea abstracta, sino una forma de estar en el mundo. Con los Premios Princesa de Asturias, nuestra ciudad se transforma en un espacio de encuentro, de diálogo y de emoción compartida; un lugar donde la cultura, el conocimiento y la bondad se hacen visibles y se celebran colectivamente.

En estos tiempos convulsos, marcados por la división, las guerras y la incertidumbre, las voces y las obras de los premiados adquieren un valor aún mayor. Representan el poder de la razón serena y la fuerza del compromiso. Frente al ruido y la desconfianza, ellos nos recuerdan que todavía existen gestos capaces de unir, palabras que iluminan y ejemplos que inspiran.

Estos días, Oviedo acoge con orgullo y gratitud a los galardonados de esta edición:

La fotógrafa Graciela Iturbide, cuya mirada poética y crítica nos obliga a reflexionar sobre la identidad y la fragilidad del ser humano.

El escritor Eduardo Mendoza, que nos enseña a reírnos de nuestras propias contradicciones sin renunciar al rigor ni a la inteligencia.

El filósofo Byung-Chul Han, intérprete lúcido de un tiempo dominado por la velocidad y la tecnología.

El sociólogo Douglas S. Massey, referente esencial para comprender las migraciones y los desafíos sociales contemporáneos.

La tenista Serena Williams, ejemplo universal de talento, perseverancia y superación.

La genetista Mary-Claire King, cuyo trabajo pionero ha salvado vidas y ha abierto nuevas fronteras al conocimiento científico.

El economista y estadista Mario Draghi, símbolo de responsabilidad y de defensa de los valores europeos.

Y el Museo Nacional de Antropología de México, emblema de la memoria colectiva y de la diversidad cultural.

A todos ellos, les traslado mi más sincera felicitación y la más cálida bienvenida a Oviedo.

Vuestra presencia engrandece a esta ciudad y nos recuerda que el verdadero progreso nace del pensamiento, del arte, de la ciencia y del compromiso moral.

Nada de esto sería posible sin la extraordinaria labor de la Fundación Princesa de Asturias, que desde hace más de cuatro décadas impulsa la concordia, la cooperación y el conocimiento. Como Alcalde de esta ciudad, y como un ovetense más, siempre estaré profundamente agradecido, pues es su esfuerzo constante, el que ha convertido a Oviedo en un faro cultural hacia el que mira el mundo entero.

También quiero expresar mi profunda gratitud a Sus Majestades los Reyes de España y a Su Alteza Real la Princesa de Asturias, por el cariño con el que nos acompañan, año tras año, durante estos días tan especiales para nuestra ciudad. Su presencia nos honra y refuerza, qué duda cabe, el vínculo entre la Corona y una tierra que se reconoce en los valores del esfuerzo, de la lealtad y de la cultura.

Es, precisamente, esa emoción compartida —la que nace del orgullo, del respeto y de la admiración— la esencia de nuestra candidatura para ser Capital Europea de la Cultura en 2031. Un sueño que no es, ni mucho menos, improvisado, sino que nace de una historia coherente, construida durante décadas alrededor de la cultura como bien común.

Desde aquí, desde el corazón de este pequeño Principado, y gracias a los Premios Princesa de Asturias, seguiremos mirando al futuro con la certeza de que la cultura, como la esperanza, siempre nos regala un camino para creer en lo mejor del ser humano.