El Noroeste ante una oportunidad histórica: avanzar juntos para transformar nuestros territorios
OPINIÓN
Esta semana, en Santiago de Compostela, los consejeros de infraestructuras de Asturias, Galicia y Castilla y León mantuvimos una reunión de trabajo con los presidentes de las federaciones empresariales de las tres comunidades. Fue un encuentro útil y constructivo, que permitió compartir análisis, contrastar prioridades y confirmar una idea común: el desarrollo del Noroeste es hoy una cuestión estratégica para el conjunto de España, en términos de vertebración territorial y cohesión económica y social, y requiere una respuesta coordinada entre las administraciones públicas y el tejido económico, desde una lógica de cooperación multinivel.
Desde el Gobierno de Asturias defendimos con claridad que el momento actual exige dar un paso adelante. El Noroeste se encuentra ante una oportunidad histórica que no puede abordarse desde iniciativas aisladas ni desde una visión a corto plazo. Necesitamos cooperación territorial, implicación del tejido social y una mayor capacidad de influencia ante el Gobierno de España y las instituciones europeas, alineando nuestras prioridades con las políticas de cohesión, transporte y transición justa de la Unión Europea.
Con ese objetivo, Asturias ha propuesto reforzar esta Alianza del Noroeste como un marco estable para articular una agenda compartida de movilidad e infraestructuras entre Asturias, Galicia y Castilla y León, incorporando de manera estructural al tejido empresarial y a los agentes sociales. Se trata de ordenar prioridades, acelerar proyectos estratégicos y avanzar con mayor fuerza desde el consenso, incluyendo en nuestras estrategias regionales un apartado común del noroeste peninsular, coherente con una visión de España policéntrica y equilibrada.
El Noroeste, pieza clave del proyecto de país
El Noroeste es la gran puerta atlántica de España: un territorio clave para la conexión con Europa, el Reino Unido y los mercados internacionales, en el que confluyen puertos estratégicos, corredores ferroviarios de alcance europeo, capacidad industrial y un notable potencial energético, en un contexto de reconfiguración de las cadenas logísticas globales y de refuerzo de la autonomía estratégica abierta.
Invertir en el Noroeste refuerza el conjunto del sistema económico español, ayuda a corregir desequilibrios históricos este-oeste y mejora la resiliencia del país. Un modelo de crecimiento apoyado en varios polos fuertes —entre ellos el Noroeste— es más competitivo, más equilibrado, más sostenible y más justo, y responde a los principios de la Política de Cohesión europea y del desarrollo territorial basado en las potencialidades de cada región.
Una alianza con vocación de continuidad y visión a largo plazo
El refuerzo de la Alianza del Noroeste permite dar continuidad y proyección estable a la Declaración Institucional de Impulso al Corredor Atlántico del Noroeste, suscrita en 2023 y ratificada año a año por los tres presidentes autonómicos. Ese acuerdo fijó un rumbo claro para colaborar sin competir en nuestros principales retos de futuro; ahora planteamos dotarlo de una hoja de ruta compartida, con mecanismos permanentes de coordinación y una gobernanza orientada a la visión a largo plazo, basada en la lealtad institucional y la eficacia administrativa.
La experiencia de la Alianza por las Infraestructuras de Asturias demuestra que este enfoque funciona. Cuando administraciones, empresas y agentes sociales trabajan desde una visión compartida, se logran consensos que superan los tiempos electorales y permiten a los proyectos avanzar con mayor solidez y continuidad. Ese es el modelo de gobernanza colaborativa que queremos trasladar al conjunto del Noroeste.
Cuando trabajamos juntos, logramos resultados: la TEN-T como hito histórico
La cooperación territorial ya ha demostrado su eficacia. En 2019, gracias al trabajo conjunto de Asturias, Galicia y Castilla y León, nuestros territorios se incorporaron a la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T), uno de los pilares de la política europea de movilidad sostenible e interoperable. Fue un hito histórico que situó al Noroeste en la primera división de la planificación europea de infraestructuras estratégicas y garantizó el acceso a financiación comunitaria. Un impulso que ya ha dado frutos en estos años y que es fundamental para el futuro de nuestras regiones.
La TEN-T es una prueba clara de lo que podemos conseguir cuando actuamos unidos y una referencia directa para el impulso que hoy necesitamos consolidar, en coherencia con los estándares europeos y los objetivos de descarbonización del transporte.
La Variante de Pajares: una infraestructura que transforma un territorio
La Variante de Pajares es el mejor ejemplo de cómo una infraestructura estratégica puede transformar de forma profunda y duradera un territorio cuando responde a una planificación coherente y a una visión de largo plazo, orientada al cambio modal y a la mejora de la eficiencia logística.
Su entrada en servicio ha cambiado estructuralmente nuestra movilidad y nuestra logística, con impactos medibles y sostenidos en el tiempo:
• Un 27 % de incremento en el tráfico ferroviario de mercancías.
• 7.400 trenes de carga en dos años.
• 260.000 toneladas mensuales transportadas por ferrocarril.
Estos datos reflejan un auténtico cambio de modelo. La Variante ha integrado plenamente nuestro territorio en las grandes rutas logísticas europeas, ha mejorado la competitividad de nuestras empresas y ha demostrado que las infraestructuras bien diseñadas generan un elevado retorno social de la inversión.
El impacto ha sido igualmente relevante en la movilidad de viajeros: más de dos millones de desplazamientos entre Asturias y Madrid, con elevados niveles de ocupación, han redefinido la relación del Noroeste con los principales centros económicos del país. La Variante de Pajares confirma, con hechos, que invertir bien en infraestructuras es invertir en cohesión, competitividad y futuro.
El siguiente paso: intermodalidad, planificación y plazos
Sobre esta base de transformación real, el siguiente objetivo es consolidar la intermodalidad y seguir desarrollando el Corredor Atlántico del Noroeste con planificación rigurosa, prioridades claras y plazos concretos, en línea con los principios de la movilidad inteligente y sostenible.
En este contexto destacan dos actuaciones estratégicas:
• La autopista ferroviaria Gijón?Valladolid, concebida como corredor prioritario para semirremolques y mercancía pesada, que permitirá reducir costes logísticos, completar la funcionalidad de la Variante de Pajares y reforzar la ZALIA como nodo intermodal estratégico del Atlántico.
• La autopista del mar, basada en rutas marítimas regulares de altas prestaciones con los principales puertos del Arco Atlántico y con el Reino Unido, orientadas a ampliar mercados, diversificar rutas y fortalecer las cadenas logísticas internacionales.
Integrados en una hoja de ruta común, estos proyectos permiten extender al conjunto del Noroeste el efecto transformador que ya ha demostrado la Variante de Pajares.
Eliminar peajes ilegales: el Gobierno de Asturias da un paso decisivo
Eliminar los obstáculos que lastran el desarrollo del Noroeste también exige determinación y responsabilidad institucional. En este ámbito, el Gobierno de Asturias ha dado un paso decisivo con la formalización de la solicitud de revisión de oficio de la prórroga ilegal de la concesión de la AP-66, ampliada hasta 2050 por un gobierno del Partido Popular y considerada contraria al Derecho de la Unión por la Comisión Europea, en aplicación de los principios de seguridad jurídica y competencia leal.
Esta actuación marca, una vez más, con claridad la posición de exigencia del Gobierno de Asturias ante el Ministerio. Hemos cumplido con nuestra responsabilidad jurídica y política, y corresponde ahora una respuesta acorde con la obligación administrativa y el compromiso institucional que el Estado debe mantener con Asturias y con el conjunto del Noroeste.
Es una decisión firme y plenamente respaldada social y jurídicamente, que refleja la determinación del Gobierno de Asturias de utilizar todos los instrumentos a su alcance —políticos, administrativos y judiciales— para defender el interés general y eliminar barreras que lastran nuestro desarrollo territorial y económico. Por ello, hemos solicitado a Castilla y León y Galicia que se sumen a nuestra iniciativa, convencidos de que una posición compartida reforzará nuestra capacidad de influencia.
Equidad territorial y futuro compartido
Nuestro planteamiento responde a una convicción profunda: el desarrollo del Noroeste peninsular es una cuestión de equidad territorial y social. Las infraestructuras, la movilidad y la logística no son fines en sí mismos, sino herramientas al servicio de la calidad de vida de la ciudadanía, del acceso equilibrado a los servicios públicos, de la creación de empleo y de la lucha contra la despoblación, en coherencia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Avanzar en conectividad y eliminar barreras significa reforzar la cohesión social, fijar población y asegurar que vivir en el Noroeste sea una oportunidad dentro de un proyecto de país más justo, equilibrado y resiliente.
La reunión de Santiago confirma que existe una base sólida de consenso entre administraciones y tejido empresarial para dar un salto cualitativo. El refuerzo de la Alianza del Noroeste, con una agenda estable, sólida y participada, es la herramienta adecuada para aprovechar plenamente las oportunidades del Corredor Atlántico, fortalecer la cohesión territorial y consolidar la posición del Noroeste en el contexto europeo.
El Noroeste está ante una oportunidad histórica, y España también. Desde Asturias seguiremos impulsando este proceso desde la cooperación, el consenso y una visión compartida de largo plazo, convencidos de que cuando las infraestructuras transforman un territorio, transforman también el futuro de su ciudadanía.
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