Año nuevo, vida casi nueva

OPINIÓN

Trump, durante un discurso.
Trump, durante un discurso. Doug Mills | REUTERS

26 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Como hago habitualmente en mi último artículo al finalizar un año, quiero mandar un feliz 2026 a las y los lectores y a la plantilla de LA VOZ DE ASTURIAS, con el deseo de que todos vuestros deseos se hagan realidad.

También es costumbre que haga mi particular resumen de lo acontecido en los últimos 365 días, y para ello me ayudo releyendo todas las publicaciones realizadas desde enero hasta diciembre. Hay temas que se repiten (y que incluso ya fueron noticia en 2024 o incluso antes), cosas de cierta relevancia que han pasado bastante desapercibidas y también otras que han sido fruto de algo viral o anecdótico, como por ejemplo la «Big Fucking Party» o fiesta rave que cada inicio de año se celebra en un lugar de nuestro país y que concentra durante varios días a miles de personas que, supuestamente, se han enterado de su celebración por redes sociales (por mucho que busco dónde será la del inicio de 2026 no halló ninguna publicación). No obstante, sin lugar a dudas, si me tuviera que quedar con la noticia más inusual fue la del apagón, que nos demostró la enorme dependencia que tenemos en la electricidad y lo complicado que se nos hace vivir sin ella.

Personalmente creo que el principal reto al que nos enfrentamos las y los demócratas del mundo es a defender la libertad, el progreso y la prosperidad en nuestras sociedades. Pasados ochenta años del bombardeo nuclear a Hiroshima y Nagasaki no me atrevo a decir que estemos en las puertas de la Tercera Guerra Mundial (tal y como le dijo Donald Trump a Volodimir Zelenski en aquel intento bochornoso de humillarle en su primera visita al despacho oval de la Casa Blanca), pero sí que pienso que cada vez más el poder real está en peores manos (los nuevos archimillonarios no son ya banqueros o dueños de empresas tan conocidas como «Coca Cola», sino aquellas que están en la órbita virtual, como «Meta», «X», «Google», «Amazon» y «ChatGPT»). Hemos aguantado el regreso de Trump como mejor se ha podido con innumerables espectáculos que no hay por donde cogerlos, como por ejemplo su política de aranceles a todos los productos extranjeros o su imposición a que los países de la OTAN incrementen su gasto militar un 5% del PIB. Vendió en Egipto un histórico acuerdo para Oriente Próximo que lo único que ha conseguido es que ya no sea noticia el genocidio israelí al pueblo palestino (pero las hostilidades siguen sobre el terreno, al igual que en Ucrania con la invasión de Rusia). En Estados Unidos se abre una esperanza al cambio con la llegada de Zohran Mamdani a la Alcaldía de Nueva York, del que espero que pueda contribuir a que el Partido Demócrata se rearme electoralmente junto a Alexandria Ocasio-Cortez y Bernie Sanders. Creo que este tipo de perfiles son el contrapunto perfecto para evitar a dirigentes como el argentino Javier Milei (con su apoyo a las estafas de criptomonedas) o el chileno José Antonio Kast (su padre fue un destacado dirigente nazi).

En España estuvimos a punto de tener un año entero sin elecciones hasta que María Guardiola decidió llamar a las urnas a las y los extremeños el pasado domingo. Ella fue la ganadora de las elecciones, aunque se quedó lejos de su objetivo de conseguir la mayoría absoluta. Imagino que ahora el apoyo del partido de Santiago Abascal a su investidura tendrá un mayor precio, puesto que Vox fue, a mi entender, el verdadero vencedor. Era previsible que el PSOE sufriera un duro golpe, y ello le ha costado a Miguel Ángel Gallardo su puesto como secretario general autonómico (mantendrá su acta de diputado para preservar su aforamiento de cara al juicio por la presunta prevaricación administrativa y tráfico de influencias en la contratación de David Sánchez, hermano del presidente Pedro Sánchez, en la Diputación de Badajoz). Ante las siguientes citas electorales en Aragón, Castilla y León y Andalucía, hay un mensaje que es evidente no sirve repetirlo como un mantra: al igual que ocurre en otras partes del mundo, la ultraderecha no está asustando a la ciudadanía. Es más, está penetrando en zonas tradicionalmente obreras (y para muestra no hay más que recurrir a ver los resultados del pasado domingo en la ciudad de Badajoz) y eso exige un replanteamiento de la estrategia a seguir. Así que tengamos presente que el problema para el PP no es si pacta con Vox (porque incluso comparten varios puntos programáticos), sino si Vox conseguirá poco a poco acabar con el PP (y como ejemplo está el País Valenciano, donde, aunque Carlos Mazón haya dado paso a Juan Francisco Pérez Llorca para continuar con la legislatura, el nuevo presidente autonómico se ha visto obligado a pasar por el aro todas las exigencias de la formación ultraderechista). En la política migratoria podemos ver algunos ejemplos en sus coincidencias (concretamente en aquellas personas que son pobres, porque con los extranjeros ricos no generan ninguna tensión). A lo que está pasando estos días en Badalona (se ha desalojado a cerca de 400 personas de un antiguo instituto y muchas de ellas duermen desde hace una semana debajo de un puente de la localidad) o anteriormente en Torre Pacheco (Murcia), se suma la irresponsabilidad de las comunidades autónomas gobernadas por el PP para acoger a menores no acompañados que están hacinados en Canarias, Ceuta y Melilla. Cabe añadir además que en Cataluña/Catalunya, según reflejan varias encuestas, está subiendo como la espuma Aliança Catalana, y esa situación está provocando mucho nerviosismo en Junts, que no se siente capaz de frenar ese trasvase de apoyos sin entrar en su mismo juego (y eso puede explicar también su salida del llamado bloque de la investidura, que conllevará previsiblemente frenar muchas votaciones trascendentales del Gobierno de coalición en el Congreso, entre otras la de los Presupuestos Generales del Estado).

La corrupción y los casos de acoso sexual están afectando gravemente a la imagen del PSOE. Creo que es justo reconocer que, ante lo primero, el partido actuó como tenía que hacer (y afortunadamente hasta la fecha no hay ningún indicio que pruebe que hubo financiación ilegal), porque nada más conocerse los informes de la UCO sobre José Luis Ábalos y Santos Cerdán se les apartó (sin contemplaciones y sin esconder o minusvalorar la gravedad de los hechos de los que se les acusa, a pesar de que no se ha celebrado aún sus juicios), pero también es importante reconocer que ante las denuncias de varias mujeres a través del canal interno habilitado para ello no se siguió la misma filosofía hasta que los medios de comunicación lo destaparon. Las y los votantes y militantes de izquierdas tenemos una diferente sensibilidad a los de la derecha en estos temas, y me parece bien que establezcamos nuestras líneas rojas en aras de ser ejemplificantes a la hora de aceptar o no determinados comportamientos. No fue baladí en su momento la renuncia de Pablo Casado a seguir como presidente del PP tras pedirle explicaciones a la presidenta de la Comunidad de Madrid por un posible tráfico de influencias debido a una comisión cobrada por su hermano por la venta de mascarillas. Ahora nadie le ha pedido internamente a Isabel Díaz Ayuso que dé cuentas de la situación de su pareja, Alberto González Amador, y mucho menos tras conseguir que el Tribunal Supremo condenase al fiscal general del Estado (por un delito de revelación de datos reservados, sentencia que, aunque ha sido respetada por el Gobierno, no ha sido en absoluto compartida). La única dimisión de trascendencia en el seno del PP fue la de Noelia Núñez una vez que se conoció que falseó su currículum (y de ahí también se derivó el debate sobre la proliferación de determinadas y mal llamadas universidades [que desde lo privado están a punto de superar el número de centros públicos de enseñanza superior]).

Lamentablemente seguimos un año más con dos problemas sociales gravísimos y con difícil solución. Por una parte, no se ve fin a la lacra del terrorismo machista. A falta de cinco días para terminar 2025, 96 mujeres (oficialmente, 47 por violencia de género) han sido asesinadas en España por el mero hecho de ser mujeres. El feminismo es más necesario que nunca, entre otras cosas porque está siendo el principal muro de contención contra la ola reaccionaria que nos asola en el mundo. Por otra parte, urge desde hace muchísimo tiempo facilitar el acceso a una vivienda digna de manera asequible. El actual mercado inmobiliario se encarece cada día más, provocando la asfixia económica a las familias (hay que tomar decisiones útiles para que nadie destine en un alquiler o en una compra, en ningún caso, más del 30% de sus ingresos mensuales). No perdamos de vista que hay muchos intereses creados en vincular productividad con horas de trabajo, y nos merecemos trabajar menos horas para vivir mejor. Ahora que estamos en épocas navideñas soy consciente de que para el comercio son momentos muy importantes, pero esa carga laboral no debe pesar siempre en las mismas trabajadoras y trabajadores. Así que sigue siendo imprescindible tener conciencia de clase y entender que cada comportamiento individual es determinante para hacer un mundo más justo. Espero que el año que viene a nadie más le cueste el trabajo su vida, y especialmente pienso en la familia minera (este año hubo dos accidentes, uno en Cerredo/Zarréu [Degaña] y otro en Vega de Rengos [Cangas del Narcea]).

Cabría muchas más cosas a comentar en este artículo, como que este actual Papa (León XIV) parece que no está teniendo la importancia mediática de sus antecesores; como que todavía sorprende que de un museo tan importante como lo es el Louvre fuera posible realizar un robo; como que da la sensación de que no veremos suprimido el peaje del Huerna/Güerna hasta que termine la prórroga tramitada en tiempos de Francisco Álvarez-Cascos (en 2050); o que el BBVA, por más que lo intentó, fracasó en su deseo de comprar el Banco Sabadell (y en nuestra comunidad autónoma prosigue la enemistad entre Alimerka y la Central Lechera Asturiana), pero prefiero terminar con dos alegrías. El centenario del Real Oviedo lo viviremos las y los oviedistas en Primera División, tras 24 años de largo periplo por categorías inferiores, y aunque en esta primera vuelta de la competición no han acompañado los resultados deportivos, confío en que le podamos dar la vuelta a la situación y mantenernos en la élite del fútbol español. La otra sensacional noticia, que aunque la haya dejado para el final es la más importante de todas, es la felicidad personal y la que tenemos toda mi familia (y sobre todo su madre [mi hermana] y su padre) con la llegada de mi primer sobrino. A sus casi seis meses ya está esforzándose por gatear y es una gozada verlo crecer, además de estar cada día más guapo.

No puedo terminar sin darle las gracias a todas las personas que han confiado en mí y que me han ayudado a salir adelante. Me quedan veinte días para ser oficialmente un nuevo cuarentón, así que afronto la nueva década con el objetivo de seguir siendo feliz y hacer lo que me gusta. Año nuevo, vida casi nueva. La vida es corta y hay que aprovecharla cada instante, procurando seguir el legado de quienes nos marcaron. Seguimos y seguiremos en la lucha, cuidaos mucho y que siempre gane el amor. ¡Feliz año nuevo!