Vox, el perro del hortelano

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Abascal es el líder de Vox desde septiembre del 2014
Abascal es el líder de Vox desde septiembre del 2014 NACHO GALLEGO | EFE

17 mar 2026 . Actualizado a las 12:31 h.

Ya saben que el perro del hortelano ni come ni deja comer. Vox dice que está apegado a la huerta. Pues que lea de una vez los números o el globo terminará por pincharse como le pasó a Ciudadanos. Una frase de Mañueco, que hizo los deberes y convocó cuando tocaba, después de cuatro años, lo ha dejado claro: «Castilla y León es territorio limpio del sanchismo». Ayer lo ha matizado. Dialogar con todos. Pero prefiere repetir el pacto con Vox que ya le dio el Gobierno, con apoyos puntuales. A ver si Vox se lo compra. Van tres elecciones autonómicas y en todas la suma del PP y de Vox supera el cincuenta por ciento del voto. El domingo, pasó del 55 por ciento. Una barbaridad. Feijoo hoy está un poco mejor, aunque Tellado siga estorbando. Mientras, Abascal ha tocado techo, Ambos están condenados a entenderse, siempre y cuando Sánchez no protagonice en unas generales una remontada heroica como las del Real Madrid en Champions. Tampoco lo descarten. A Sánchez no le den nunca por muerto.

Pero la lógica sigue hablando en alto. Hay un cambio con una mayoría del centro y de las derechas. El PSOE esta vez salvó los muebles gracias al candidato. El alcalde de Soria no tiene nada que ver con los sanchistas Gallardo y Alegría, que se estrellaron en Extremadura y en Aragón. Arrasó en su provincia, donde lleva cuatro mayorías absolutas como alcalde de la capital. Los socialistas también han sumado hacia la izquierda. La estrategia de Sánchez de polarizar acaba con Podemos y con Sumar. Pero le deja el centro al PP. El PSOE había perdido un 14 por ciento de los votos en Extremadura y un 5 en Aragón. Ayer subió un 0,7. Algo es. Pero no es cuestión de detenerse en los números pequeños. Vox no ha pegado el tercer pelotazo en Castilla y León por los bloqueos a facilitar los gobiernos del PP en tierras extremeñas y aragonesas y por los extraños líos internos. Sus votantes les eligen básicamente contra Sánchez. Y si el partido no facilita que esa premisa se haga realidad seguirán sufriendo. Los que tienen que sentarse a hablar ya son Feijoo y Abascal. Está escrito que Abascal es el seguro de vida de Feijoo. Un poco menos ayer en Castilla y León, pero el PP sigue dependiendo de Vox. O dan un paso adelante o perderán la oportunidad de un cambio político en las autonomías. Un preludio de lo que terminará por pasar en la Moncloa.

Están en las encuestas por encima de los 175 escaños para el Congreso. Algunos datos incluso dicen que podrían llegar a doscientos diputados. No hay partido en esta España partida. Solo falta que Feijoo y Abascal, sobre todo Abascal, lo entiendan y se entiendan. Salvo esa resurrección de Sánchez, que moverá todos sus resortes para ello. Ahora le toca a Andalucía y lo importante, el estribillo, se repetirá. PP y Vox por encima de la mitad de los votantes. Sobrados. Aunque Moreno Bonilla no logre repetir absoluta. Esa es la realidad política de España. No son ejercicios de instrucción. Lo demás son matices. Las izquierdas devorándose a sí mismas, como muy bien advirtió Rufián. Abascal, ¿quieres ser útil o seguir con las purgas internas y dedicándote a tirar tus votos a la papelera mientras quemas Roma como Nerón?