Carta abierta al Ayuntamiento de Oviedo sobre el concurso de proyectos para la ordenación urbanística de la antigua fábrica de armas de «La Vega»
OPINIÓN
El Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias (en adelante COAA) considera que el desarrollo urbanístico del ámbito de «La Vega» y su integración en la ciudad de Oviedo constituyen una oportunidad única y una aspiración compartida por todos; y que, debido a ello, la puesta en valor de este valioso conjunto patrimonial debe llevarse a cabo con el máximo cuidado y respeto a la legalidad. Es precisamente esta voluntad de actuar de acuerdo con la corrección y el orden debidos lo que orienta nuestras actuaciones en el proceso puesto en marcha tras el cierre de la Fábrica de Armas, al entender que tan importante es que la intervención se lleve a cabo, como que se realice en condiciones óptimas.
Tras la aprobación inicial del Convenio urbanístico suscrito en septiembre de 2024 por el Ministerio de Defensa, el Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Oviedo, el COAA formuló una serie de Alegaciones basadas —entre otras cuestiones— en que el Convenio incorporaba una «propuesta urbanística anticipada», argumentando que cualquier determinación de carácter formal debería abordarse en fases posteriores del procedimiento. Todas nuestras alegaciones fueron desestimadas, como también lo fueron los razonamientos expuestos en el Recurso de reposición planteado en enero de 2025, tras la aprobación definitiva del Convenio. En ambos casos, el COAA trataba de evitar que el futuro planeamiento de esta excepcional pieza urbana quedase condicionado por unas directrices prematuras que podrían no ser las óptimas para el interés general.
El COAA ha manifestado en diversas ocasiones que los Concursos de Arquitectura y Urbanismo constituyen la fórmula idónea para obtener los mejores proyectos de edificios públicos y espacios urbanos singulares, justificando que dichos concursos deben plantearse con carácter abierto, preferiblemente en dos fases sucesivas —una de «estudios previos» y otra de «anteproyectos»— y ser evaluados por un jurado compuesto por profesionales expertos cualificados e imparciales. Sin embargo, las Bases del concurso que el Ayuntamiento de Oviedo ha convocado para el desarrollo de «La Vega» plantean serias dudas sobre la apertura, la ecuanimidad e incluso la legalidad del proceso de selección de los concursantes y de sus propuestas.
En este sentido, resulta abrumador el requerimiento de solvencia técnica impuesto a los participantes, a quienes se exigen distinciones, honores y méritos profesionales y académicos tan elevados que muy pocos aspirantes podrán acreditar. Este nivel de exigencia dejaría fuera del concurso a una inmensa mayoría de profesionales solventes que, careciendo de un currículo tan singular como el solicitado, podrían completar posteriormente sus equipos incorporando a los especialistas precisos en el caso de que sus ideas y propuestas fuesen las mejor valoradas. Sorprende también la composición del jurado, en el que 5 de sus 6 miembros están directamente vinculados al Ayuntamiento. A esta falta de independencia se suma el hecho de que las propias Bases reconocen que «la envergadura, complejidad y singularidad de la actuación exceden la capacidad ordinaria y especializada del personal técnico adscrito a la Administración municipal».
La preocupación expresada por el COAA en las alegaciones formuladas en 2024 en relación con los documentos gráficos adjuntos al Convenio se confirma ahora cuando en el Pliego de Prescripciones Técnicas (3. Condicionantes particulares y generales) se indica: «En todo caso se estará en lo dispuesto en el CONVENIO URBANÍSTICO ENTRE EL MINISTERIO DE DEFENSA…». La lectura de este párrafo (subrayado y en negrita) evidencia la intención de que el desarrollo del ámbito se ajuste tanto al Convenio como a sus pautas de ordenamiento, y que esta advertencia condicionará tanto a los concursantes como a los miembros del jurado.
Por si eso no fuese suficiente, en los Criterios de negociación del contrato se indica que «…se valorará con 51 puntos a aquellos licitadores que se comprometan a trabajar en coordinación con el servicio de Planeamiento Urbanístico del Ayuntamiento de Oviedo […]». Creemos que recalcar con tanto énfasis que el 51% de la valoración (proporción que la Ley de Contratos del Sector Público reserva para criterios de calidad) se supeditará al compromiso de coordinación del licitador y el personal técnico del Ayuntamiento anticipa la imposición al equipo redactor de las directrices establecidas en el Convenio, incluida su parte gráfica.
No menos inquietante es la decisión del Ayuntamiento de abordar el Concurso en un momento en el que aún no se dispone de los resultados de los estudios arqueológicos prescritos en el Convenio, estudios que acumulan un inexplicable retraso. Debe tenerse en cuenta que la existencia de restos de interés histórico en el subsuelo del ámbito condicionaría de un modo relevante el diseño de la intervención, alterando cualquier propuesta que los concursantes hubiesen desarrollado antes de conocer el resultado de las excavaciones.
En base al conjunto de irregularidades detectadas en la convocatoria del Concurso, el COAA ha interpuesto ante el Tribunal Administrativo Central un Recurso Especial en Materia de Contratación, e insta al Ayuntamiento de Oviedo mediante esta carta a rehacer las Bases para adecuarlas a la legalidad y dotarlas de la apertura, la equidad y la proporcionalidad necesarias. Desde una posición institucional y constructiva, consideramos que existe margen suficiente para reconducir la convocatoria, y que persistir en una configuración que suscita objeciones tan intensas puede trasladar al procedimiento una controversia evitable y dificultar desde su inicio la aceptación pública y profesional del proceso emprendido.
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