Cambiar el trabajo para mejorar la salud

Jose. A. L. Tamarit PSICÓLOGO DE VIVE CNP SUP (SINDICATO UNIFICADO DE POLICÍA)

OPINIÓN

El «burnout» es una de las patologías asociadas al trabajo.
El «burnout» es una de las patologías asociadas al trabajo. istock

29 abr 2026 . Actualizado a las 10:38 h.

El trabajo puede ser fuente de bienestar y desarrollo cuando se realiza en condiciones positivas, pero también puede convertirse en una causa directa de sufrimiento psicológico cuando está mediado por la precariedad, sobrecarga o violencia institucional. Todo esto descansa sobre la excesiva carga de trabajo, exigencias emocionales, largas jornadas, la inseguridad laboral o económica, la falta de autonomía y apoyo social, así como el acoso, la injusticia organizativa y la violencia.

Además, en España, los trastornos mentales derivados del trabajo no figuran en el listado oficial de enfermedades profesionales, lo que supone una restricción, ya que la carga de la prueba de la etiología laboral recae sobre el perjudicado.

A esto se añade que cada profesión tiene sus propias características, como por ejemplo los policías, que trabajan para reducir la violencia en las calles, siendo frecuentemente víctimas y testigos de asesinatos, suicidios, terrorismo… que los coloca en una posición de vulnerabilidad al focalizar el impacto emocional que la exposición repetida al sufrimiento ajeno produce en los agentes, pudiendo afectar a la propia salud, a su desempeño laboral y al bienestar. Reconocer y comprender estos fenómenos facilita la implementación de estrategias de prevención.

El sufrimiento laboral se puede cuantificar. Por ejemplo, el 10 % de las incapacidades temporales son mentales, un dato al alza; la improductividad para las organizaciones puede alcanzar el 25 %; la duración de las bajas psicológicas suele ser superior a los cien días, además de otros hechos silenciosos e invisibilizados, como el presentismo, el burnout, rotacismo y bajas mentales enmascaradas en bajas físicas, que merman la productividad y prolongan el daño psicológico. También se observa una mayor duración de los procesos, su repetición y el peso de las patologías de difícil objetivación (las algias y salud mental). Además es importante la forma de reincorporación al trabajo tras una baja, cuando, en lugar de producirse súbitamente, se estudia y se interviene con la participación del trabajador.

Con la mejora de las condiciones de trabajo, sobre todo en el sector terciario, es de esperar que los problemas más importantes que afecten a la salud laboral sean debidos a la organización del trabajo, concretamente a motivos psicosociales. El Gobierno plantea como uno de los desafíos el incremento de los riesgos psicosociales. Por ello, los psicólogos analizan los factores en tres niveles: respecto al puesto de trabajo, en la forma en que se gestiona y organiza, y a nivel de políticas, prácticas y procedimientos que lo regulan. Cambiemos el trabajo para cambiar la salud.