Hantavirus: ¿hay que preocuparse?

África González
África González Fernández CATEDRÁTICA DE INMUNOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE VIGO

OPINIÓN

María Pedreda

08 may 2026 . Actualizado a las 13:21 h.

Los hantavirus son una familia de virus que no son nuevos. Se conoce su origen, las enfermedades que producen y su vía de transmisión. El hantavirus es de tipo RNA (familia Hantaviridae, orden Bunyaviridae) y se han descrito varios tipos (más de veinte) como Hantaan, Seoul, Puumala, Dobrava y el que afecta a la zona del cono sur de América, Andes.

El mayor incremento de infecciones por la cepa andina ha sido en Argentina, con 101 casos en la temporada 2025-2026 hasta la fecha (superior a las temporadas precedentes: 27 en 2024-2025; 75 en 2023-2024, y 63 en 2022-2023), y ha tenido una letalidad alta, del 31 %, afectando sobre todo a varones. Es la única en la que está documentada la transmisión entre personas.

En el caso de las personas infectadas en el barco MV Hondius, con base en Países Bajos, los últimos datos disponibles —facilitados por la OMS— son que hay ocho casos: cinco confirmados (PCR positiva), de los que tres han fallecido, y tres sospechosos (con síntomas de haber sido infectados). A ellos se uniría una azafata holandesa, hospitalizada con síntomas tras haber estado en contacto con una de las personas fallecidas.

Los reservorios de los hantavirus son los roedores, especialmente los silvestres. Las zonas rurales y de acampada, galpones, graneros, construcciones desocupadas, leñeras… son los lugares donde pueden estar o han estado estos roedores infectados, y donde los humanos podrían contagiarse.

¿Cómo se propaga la enfermedad a los humanos? Por el contacto con heces, saliva, orina o sangre de animales que estén infectados, y también podría ser por mordeduras. Si, por ejemplo, se barre en seco en una zona donde había roedores infectados, se puede inhalar el virus. La transmisión de la mayoría de los hantavirus es de roedor a humano, aunque se ha descrito que la variante Andes puede también transmitirse entre humanos a partir de una primera persona infectada. Sin embargo, la transmisión debe ser por contacto estrecho.

El tiempo de incubación es muy variable, ya que puede ir desde una semana hasta los 45 días. Esto es lo que dificulta conocer dónde se ha podido contagiar la persona, ya que tiene un período de incubación muy largo.

¿Qué síntomas da la enfermedad? Comienza de forma muy inespecífica, como si fuera una gripe, con fiebre, cansancio, dolores musculares y de cabeza. Más adelante pueden aparecer (4-10 días más tarde) síntomas más graves, como la afectación pulmonar (se llenan los pulmones de líquido y requiere asistencia urgente a unidades que tengan ventilación asistida, como una uci) o la afectación renal (que requiere realizar una hemodiálisis).

La gravedad depende de dos factores principales:

1.- Tipo de hantavirus. Los virus Seúl, Saarema y Puumala producen infecciones menos graves, seguido de Haantan y Dobrava, y por último Andes.

2.- Cuadro clínico: el síndrome pulmonar por hantavirus (HPS, por sus siglas en inglés) es más grave y puede tener una mortalidad alta (38 %, según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.) si no se actúa rápidamente, comparado con el otro cuadro que pueden producir, que es la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS).

La confirmación de la infección se realiza con técnicas de RT-PCR que amplifican el virus, y también se puede secuenciar su RNA (ácido ribonucleico). Pasadas unas semanas, también podría detectarse la presencia de anticuerpos de tipo IgM específicos frente al virus, que indicaría que la persona ha tenido una infección aguda por el virus.

No hay un tratamiento específico para estos virus, y, aunque hay vacunas de tipo experimental para las variantes que afectan a Asia, no hay una para todas las variantes, como por ejemplo Andes. Lo que hay que hacer es dar soporte respiratorio y hemodinámico urgente a las personas afectadas y, de ser necesario, en unidades de cuidados intensivos y hemodiálisis.

¿Cómo podríamos eliminar este virus? La presencia de distintos tipos de estos virus en roedores reservorios hace que el problema no se pueda eliminar fácilmente; requiere de una estrecha vigilancia ambiental, de enseñar a prevenir la infección, y de detectar los casos cuanto antes.

La prevención de la infección por hantavirus se centra en reducir el contacto con roedores y sus secreciones, y en una correcta manipulación. Se deben ventilar los lugares cerrados donde pudo haber roedores y nunca barrer en seco en las zonas con posible contaminación (usar medios húmedos y con lejía u otro desinfectante), mantener los alimentos en recipientes cerrados, eliminar malezas y basura cerca de las viviendas, sellar los orificios por donde podrían entrar los roedores, y evitar acampar cerca de madrigueras o basuras.

En el caso de encontrar ratones, siempre hay que usar guantes y mascarilla en la manipulación, y mejor usar trampas que veneno (para evitar que se escondan y sigan siendo potencialmente infectivos). Si están muertos, hay que rociarlos con lejía diluida y se deben quemar o, en su caso, enterrar en doble bolsa.

¿Podría un hantavirus originar una pandemia como la del coronavirus? No lo creo, es muy improbable. La experiencia previa con los hantavirus nos dice que suelen ser brotes muy limitados y que afectan a pocas personas. El mensaje sobre el brote en el barco es que el riesgo para la salud pública es bajo. Hay que hacer una correcta actuación atendiendo a las personas con síntomas, evitar que más personas se infecten, y mantener una correcta vigilancia con todos aquellos que han estado en contacto con los afectados.