No hay ningún estudio o informe que lo asegure

OPINIÓN

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, explica a los medios su postura sobre el barco con enfermos por un hantavirus.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, explica a los medios su postura sobre el barco con enfermos por un hantavirus. Yves Herman | REUTERS

15 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hoy hace quince años que se inició el 15M, un movimiento social que estuvo muy presente en las calles de nuestro país en protesta contra las políticas de austeridad y que terminó, poco tiempo después, revolucionando el tablero electoral español. Uno de los múltiples lemas que se oían en aquellas fechas denunciaba el agotamiento del actual sistema democrático (o del régimen del 78, en su jerga), el cual ya no representaba a una parte significativa de la población. Las principales críticas se disparaban contra el bipartidismo, aunque a mi juicio quien peor salió parado fue el PSOE. En ese momento José Luis Rodríguez Zapatero aceptó quemarse y ceder a todas las exigencias que imponía la Alemania de Angela Merkel (y eso que los recortes no fueron tan drásticos como los materializados tras la mayoría absoluta de M. Rajoy), que a la larga demostraron que no solo no sirvieron para frenar la crisis económica, sino que agravaron aún más la situación con miles de puestos de trabajo destruidos y con una tasa del paro superior al 26% (con casi seis millones de personas desempleadas al inicio del año 2012). A lo largo de este quindenio se han celebrado diferentes elecciones y aunque no hay ningún estudio o informe que lo asegure, tengo la sensación de que los vaivenes en los resultados de las diferentes formaciones políticas corresponde a que tiene que haber muchos casos en los que una misma persona haya cambiado varias veces su voto (y no necesariamente dentro del mismo bloque ideológico). Solo así le encuentro sentido a que partidos que intentaron aprovechar la ola como UPyD e IU, y posteriormente Podemos y Ciudadanos, hoy estén o desaparecidos o con un apoyo popular muy similar al que tenían en 2011.

Los comicios del próximo domingo en Andalucía serán, en principio, el último termómetro electoral que habrá antes de 2027, cuando deberán convocarse las locales, las autonómicas (donde procede) y, sin todavía fecha marcada, las generales. A tenor de lo que pronostican las encuestas, la principal incógnita es si Juan Manuel Moreno Bonilla revalidará la mayoría absoluta o si tendrá que pasar por el mismo trance de su partido en Extremadura y Aragón (en Castilla y León todavía no hay acuerdo). Seguramente lo que emanó hace tres lustros hoy ya no esté en el recuerdo ni de quienes fueron las personas más activas de aquel movimiento, y es una lástima porque lo que tenemos hoy es otra ola radicalmente diferente dirigida a través de las redes sociales que engrandecen e impulsan a partidos de ultraderecha. 

Estoy muy orgulloso del papel desarrollado por España en la crisis sanitaria del hantavirus. Creo que todo funcionó a la perfección, se fue lo más transparente posible y solamente hay que lamentar que una pata del Estado actuó de manera irresponsable. La actitud que mantuvo el presidente canario tanto con sus declaraciones como con sus actuaciones fueron impresentables. Fernando Clavijo recurrió a la inteligencia artificial para intentar bloquear una operación que contaba con todos los beneplácitos de las y los expertos del Ministerio de Sanidad y de la Organización Mundial de la Salud. Su intento de evitar el desembarco de las y los pasajeros del crucero MV Hondius fue indecente, y más con la excusa de que los roedores que supuestamente iban a bordo (no hay ningún estudio o informe que lo asegure) eran capaces de nadar y, por tanto, podían ser capaces de alcanzar el puerto tinerfeño de Granadilla de Abona.

Afortunadamente hubo fondeo (y cuando se complicó la situación también amarre) y un desenlace exitoso, fruto de un extraordinario trabajo a contrarreloj y perfectamente coordinado, pero yo creo que no puede quedar como una simple anécdota que haya dirigentes políticos que se dediquen a poner dificultades, a mentir y a transmitir bulos, así que Clavijo se ha ganado formar parte del club al que ya ingresaron perfiles como Carlos Mazón e Isabel Díaz Ayuso (vaya espectáculo que protagonizó en México, y mejor ni hablamos de sus penosas declaraciones de ayer despreciando a nuestra comunidad autónoma). Sinceramente, ojalá tengamos muchos años a la izquierda al mando de la situación (y con personas como Virginia Barcones, que desarrolla una excelente labor en Protección Civil), porque cada vez que hay que gestionar una situación de crisis hay una diferencia abismal a cuando lo tiene que hacer la derecha (con la obsesión por debilitar el sistema público reducen la capacidad de reacción ante cualquier emergencia).